Riesgos ocultos del paracetamol y los medicamentos de venta libre
Ningún medicamento de venta libre es 100% inofensivo. Una especialista explica qué riesgos hay detrás del paracetamol, omeprazol, laxantes, antigripales y otros
Ir a la farmacia por un dolor de cabeza, una gripe o un malestar estomacal es una de las decisiones más rápidas que uno puede tomar, más aún si es posible comprar medicamentos de venta libre y sin receta. Pero, no necesariamente es la acción más segura para la salud.
Por ello, para comprender los riesgos reales de la automedicación, en ÚtileInteresante.pe, conversamos con la Dra. Andrea Mickle, médico internista de la clínica Stella Maris, quien explica cuáles son los efectos secundarios ocultos del paracetamol, antiinflamatorios, antihistamínicos y otras pastillas de uso común.
¿Por qué los medicamentos de venta libre no son del todo “inofensivos”?
La realidad es que ningún fármaco es 100% inofensivo. Cuando compramos pastillas para aliviar un dolor inmediato, solemos olvidar que estamos introduciendo sustancias químicas complejas a nuestro organismo.
"Hay que tener en cuenta que todo fármaco tiene efectos secundarios, incluso el más inofensivo como el paracetamol. Si bien son de venta libre, no hay que abusar del uso de estos medicamentos", advierte la Dra. Mickle.
El peligro se multiplica en pacientes que ya padecen otras enfermedades, ya que la mezcla indiscriminada de pastillas puede generar interacciones medicamentosas, anulando el efecto de un tratamiento importante o potenciando la toxicidad de otro, lo cual es perjudicial para la salud.

5 medicamentos de venta libre de los que más se abusa y sus riesgos ocultos
En la consulta diaria de medicina interna, la Dra. Mickle señala que existen diversos tipos de fármacos que los pacientes consumen en exceso, muchas veces ignorando el daño silencioso que provocan en órganos vitales como el hígado, los riñones y el estómago:
1. Paracetamol: ¿Un fármaco inofensivo?
Es uno de los analgésicos más consumidos por su efecto en dolores aislados y fiebre, pero la dosis máxima permitida es de cuatro gramos al día. Exceder esta cantidad pone en grave peligro la salud hepática, ya que el paracetamol se metaboliza en el hígado.
Por ejemplo, el error más común ocurre durante los resfriados. Muchos antigripales combinados ya contienen paracetamol en su fórmula, y las personas suelen desconocer esta composición y agregan una pastilla extra de este analgésico.
"Hay que tener cuidado, sobre todo aquellos pacientes que tienen alguna enfermedad hepática, porque el paracetamol se metaboliza en el hígado. Pacientes con cirrosis, pacientes con algún tipo de hepatitis o hígado graso o alcoholismo crónico; el paracetamol en ellos puede ser muy tóxico en algunos casos", explica la especialista.
2. Antiinflamatorios (ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno y otros)
A diferencia del paracetamol, que solo calma el dolor y baja la temperatura, medicamentos como el ibuprofeno o el diclofenaco tienen acción antiinflamatoria, lo que es ideal para golpes o lesiones.
Sin embargo, su consumo indiscriminado golpea directamente al sistema digestivo y renal.
- Efectos gástricos: Alteraciones gástricas, úlceras y peligrosas hemorragias digestivas.
- Daño renal: Insuficiencia o deterioro de los riñones a largo plazo, pero es un riesgo severo para personas con diabetes o hipertensión.
3. Omeprazol: No es un "protector" para tomar siempre
Se ha popularizado el uso del omeprazol como una pastilla diaria para evitar la acidez o para proteger el estómago, pero la Dra. Andrea Mickle aclara que su uso debe limitarse a un diagnóstico real de gastritis, enfermedad gástrica u otras condiciones dirigidas bajo supervisión médica.
“Su uso prolongado puede causar la disminución de absorción de vitaminas y hierro, anemias crónicas, déficit de B12”, agrega.
4. Laxantes y el riesgo de deshidratación severa
Acudir a la farmacia por un laxante ante un cuadro de estreñimiento, en lugar de ir al gastroenterólogo, es una solución temporal peligrosa, debido a que el uso desmedido altera la flora intestinal y provoca una pérdida crítica de electrolitos.
Esto puede causar una deshidratación severa y problemas futuros en la absorción de nutrientes. Además, el estreñimiento puede responder a colon irritable u otras condiciones que se deben recibir tratamiento oportuno y no solo apuntar al síntoma.
5. Los efectos ocultos de los antigripales
“Los antigripales dependiendo de la marca difieren a veces en su composición, pero básicamente tienen un analgésico, en este caso paracetamol, un descongestionante, generalmente suele ser la clorfenamina u otros”, explica la doctora.
Sin embargo, los llamados descongestionantes sí pueden tener ciertos efectos a nivel cardiovascular y causar algún tipo de arritmia y taquicardia en algunos pacientes, especialmente quienes ya tienen problemas cardíacos y más aún si se excede la dosis.
“Muchas veces se cree que estos antigripales son inofensivos y se toman más de uno al día. Evitar su consumo excesivo o si es que hay alguna enfermedad previa, consultar con el médico”, añade

La alarmante epidemia de la resistencia a los antibióticos
Uno de los problemas de salud pública más graves a nivel mundial es la venta sin receta y el consumo inadecuado de antibióticos. Esto no solo permite que el organismo se vuelva resistente al antibiótico, sino que las bacterias mutan y se vuelven inmunes.
"Hay infecciones o enfermedades que no requieren tratamiento antibiótico... Muchas veces no se toma la dosis correcta. Esto genera que las bacterias se vuelvan más resistentes. Cada año es más difícil tratar las infecciones, tenemos en los hospitales bacterias muy resistentes que ahora se tiene que tratar con antibióticos endovenosos, porque a veces los orales no hacen efecto", enfatiza la Dra. Mickle.
Me siento mejor y corto el tratamiento”: ¿Qué pasa si dejo de tomar los antibióticos antes de tiempo?
Un error clásico en los hogares es suspender las pastillas al segundo o tercer día porque ya se siente una mejoría, pero cortar el tratamiento permite que las bacterias sobrevivientes aprendan a defenderse. Esto provoca recaídas inmediatas que terminan en la aplicación de antibióticos endovenosos porque las pastillas comunes ya no surten efecto.
Lo recomendable es seguir las indicaciones médicas, terminar el tratamiento incluso cuando uno se siente bien porque es ahí donde las bacterias se pueden volver más resistentes.
¿En qué casos decidir entre un medicamento de venta libre y recurrir a un médico?
Para no poner en riesgo tu bienestar, es vital cambiar la forma en la que consumimos estos productos y observar los síntomas puntuales que tiene el organismo.
¿Cuándo un dolor de cabeza deja de ser "normal"?
Un dolor de cabeza por estrés o tensión puede ser común, pero si el dolor persiste por más de tres días consecutivos o se vuelve diario, ya no es normal.
Tampoco es normal si el dolor se acompaña de náuseas, vómitos o intolerancia a las comidas, lo que pueden ser señales de migraña) Tapar un dolor crónico con analgésicos solo camufla problemas subyacentes como hipertensión o anemia.
Paracetamol vs. ibuprofeno: ¿Cuál es mejor tomar?
Ambos tienen finalidades distintas y muchas personas los confunden. Si bien los dos tienen la capacidad de actuar ante el dolor, la diferencia es que el paracetamol es solamente analgésico, es decir, calma el dolor y baja la temperatura, sin embargo, no desinflama.
En cambio, el ibuprofeno, el naproxeno, diclofenaco y otros, aparte de calmar el dolor, tienen un efecto antiinflamatorio, por ejemplo, a raíz de un golpe o caída.
Restricciones en pacientes crónicos
Si tienes años sufriendo de presión alta o diabetes, tus riñones ya cargan con un desgaste importante. Para estos pacientes, los antiinflamatorios como el ibuprofeno deberían estar prácticamente restringidos, ya que aceleran el daño renal y aumentan el riesgo cardiovascular.
“Evitar su uso, al menos de manera crónica, no usarlo por mucho tiempo, ni muy seguido y preguntar al médico de cabecera”, recomienda la doctora.
¿Qué tomar en cuenta antes de comprar un medicamento de venta libre?
La Dra. Mickle sugiere que antes de comprar un medicamento de venta libre, es importante revisar minuciosamente el etiquetado.
- La composición: Conoce el principio activo exacto y evita tomar dos marcas distintas que contengan el mismo componente, como el paracetamol incluido en analgesicos.
- Preguntar por los efectos adversos: Identificar primero cuáles son las señales de alerta leves como náuseas, diarrea, dolor de cabeza ligero, con el fin de suspender el uso si empeoran y asistir a consulta médica.
"Siempre voy a recomendar evitar la automedicación, sobre todo de manera prolongada, lo mejor es acudir al médico. Evitar seguir recomendaciones de familiares o casos que le fueron bien porque cada cuerpo es diferente. Cada uno necesita una terapia individual", concluye la Dra. Andrea Mickle.











