Hoy:

    “La China Sulmary”: la joven que quemaba combis

    La quema de combis en el Callao destapó una red criminal que utilizaba a jóvenes para sembrar miedo entre transportistas

    Quema de combis en Callao: joven implicada confiesa ataques y revela modalidad de red de extorsión contra transportistas

    Las imágenes son impactantes. Una joven se acerca, rocía combustible y prende fuego a una combi. Todo queda registrado.

    La quema de combis en el Callao no solo destruye vehículos: siembra miedo entre quienes dependen de ellos para trabajar.

    La confesión

    Sulmary Paola Huamán López, de 18 años, lo admite: “la prendí, la quemé”.

    Conocida como “La China Sulmary”, su imagen en redes contrasta con lo que muestran las cámaras: ataques directos y sin titubeos.

    Una joven dentro de una red

    Banda criminal detrás

    Según la Policía, ella no actuaba sola. Junto a un menor conocido como “El Loco Pierre”, integraría “Los incendiarios de Al Qaeda”.

    El general Ricardo Espinoza asegura que ya hay evidencias de varios ataques.

    Jóvenes captados

    Las autoridades advierten que organizaciones criminales captan jóvenes para ejecutar estos actos. Les ofrecen dinero y los envían a atacar.

    Cómo operaban

    Ataques coordinados

    Antes de cada incendio, realizaban un marcaje. Luego eran trasladados al lugar para ejecutar el ataque.

    Después, grababan todo como prueba para cobrar.

    Pagos que no llegaban

    Aunque participó en varios ataques, Sulmary aseguró que no había recibido dinero.

    Más delitos en investigación

    Evidencias preocupantes

    La Policía halló droga y no descarta que los implicados estén vinculados a más incendios.

    También investigan su posible relación con otros delitos.

    En libertad

    Pese a las pruebas, el Poder Judicial dictó comparecencia. Hoy, la joven está libre.

     

    La quema de combis en el Callao expone una realidad preocupante: jóvenes involucrados en redes criminales que operan mediante el miedo. Mientras las investigaciones continúan, el temor persiste entre los transportistas, que siguen trabajando bajo amenaza constante.

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