Señales de alerta del dolor de pecho y cuándo es señal de infarto
Un cardiólogo explica cómo diferenciar un dolor de pecho común de un posible infarto, qué síntomas deben alertarte y por qué actuar durante la primera hora puede salvar la vida.

Según el Ministerio de Salud (Minsa), en el Perú se registran más de 100 infartos al día y uno de cada tres pacientes fallece antes de llegar a un hospital. Ante esta realidad, reconocer cuándo un dolor de pecho puede ser una emergencia cardíaca puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Muchas personas creen que un dolor en el pecho es consecuencia del estrés, una mala postura o una indigestión. Incluso, algunas optan por automedicarse antes de acudir a un centro de salud. Sin embargo, el Dr. Marco Padilla, cardiólogo de la Clínica Delgado Auna, advierte en Utileinteresante.pe que este síntoma nunca debe subestimarse cuando presenta determinadas características.
"El dolor de pecho es uno de los síntomas cardinales de la enfermedad cardiovascular y muchas veces puede poner en riesgo la vida del paciente", explica el especialista.
¿Cómo es el dolor de pecho de un infarto?
No todos los dolores de pecho significan un infarto, pero existen características que ayudan a diferenciarlos. Según el cardiólogo, el dolor que más preocupa a los especialistas es la angina de pecho, que suele aparecer cuando las arterias del corazón presentan una obstrucción importante.
Las principales características son:
- Se siente como una opresión intensa o un peso sobre el pecho, como si algo aplastara el esternón.
- Generalmente no puede señalarse con un solo dedo, ya que es un dolor difuso
- Puede irradiarse hacia: cuello, mandíbula, dientes, hombro izquierdo, espalda.
En cambio, el especialista explica que un dolor localizado, tipo punzada o hincada, que aumenta al tocar la zona, al moverse, toser o cambiar de posición, habitualmente no corresponde a un infarto cardíaco.
Síntomas que pueden acompañar un infarto
El dolor de pecho rara vez aparece solo. El Dr. Padilla señala que es frecuente que también se presenten otros síntomas como:
- Sudoración abundante o sudor frío.
- Dificultad para respirar.
- Sensación de ahogo.
- Náuseas.
- Malestar que empeora al realizar algún esfuerzo físico.
Mujeres, adultos mayores y personas con diabetes pueden presentar síntomas diferentes
No todos los pacientes experimentan el clásico dolor opresivo en el pecho. El especialista explica que en mujeres, adultos mayores y personas con diabetes los síntomas pueden ser menos evidentes, por lo que el diagnóstico suele ser más difícil.
En estos casos pueden presentarse:
- Falta de aire repentina.
- Náuseas.
- Sudor frío intenso.
- Sensación de ahogo.
- Incluso sin un dolor de pecho tan marcado.
¿Y si en realidad es ansiedad?
Muchas personas llegan a los servicios de emergencia creyendo que están sufriendo un infarto y finalmente se diagnostica un ataque de ansiedad. Aún así, el Dr. Padilla recomienda no intentar diferenciar ambas situaciones por cuenta propia.
"Es mejor acudir al médico y descartar una enfermedad del corazón antes que dejar pasar un infarto y enfrentar complicaciones posteriores", señala.
¿Por qué la primera hora puede salvar la vida?
Existe una frase muy conocida entre los cardiólogos: "El tiempo es corazón". Y tiene una explicación sencilla.
Cuando ocurre un infarto, una arteria del corazón se bloquea y una parte del músculo cardíaco deja de recibir oxígeno. Mientras más tiempo permanezca obstruida esa arteria, mayor será la cantidad de músculo que muere de forma irreversible.
Si el paciente recibe atención rápidamente, los médicos pueden abrir la arteria y reducir el daño. Pero si pasan horas antes de acudir al hospital, aumentan las probabilidades de sufrir complicaciones como insuficiencia cardíaca o arritmias.
¿Qué no debes hacer si sospechas un infarto?
Uno de los errores más frecuentes es automedicarse. El cardiólogo explica que muchas personas toman analgésicos como ibuprofeno o naproxeno pensando que aliviarán el problema. Aunque el dolor puede disminuir temporalmente, esto puede retrasar el diagnóstico y hacer que el paciente llegue demasiado tarde a recibir tratamiento.
También recomienda no perder tiempo acudiendo primero a una farmacia, sino dirigirse directamente a un servicio de emergencia donde puedan realizar un electrocardiograma y otros estudios necesarios.
¿Qué hacer si sospechas que estás sufriendo un infarto?
El Dr. Padilla recomienda actuar de inmediato:
- Avisar a un familiar o persona cercana para solicitar ayuda.
- Acudir lo antes posible al centro de salud más cercano.
- Evitar conducir si se presenta el dolor, ya que el malestar podría provocar un accidente durante el trayecto.
¿Cómo prevenir un infarto?
Aunque no todos los infartos pueden evitarse, existen hábitos que reducen significativamente el riesgo. El especialista recomienda:
- Realizar actividad física entre 30 minutos, de tres a cinco veces por semana.
- Mantener un peso saludable.
- Controlar la diabetes, la hipertensión y el colesterol.
- Evitar fumar.
- Llevar una alimentación equilibrada.
- No abandonar los controles médicos si ya existe una enfermedad cardiovascular.
Como concluye el cardiólogo:
"Si existe la sospecha de un infarto al corazón, hay que acudir inmediatamente al médico y no dejar pasar el tiempo, porque el tiempo es corazón".







