¿Con quién se queda la mascota si la pareja se separa o divorcia?
¿Cómo es el trámite de conciliación? ¿Cuándo no es posible hacerlo? ¿A qué tipo de acuerdos se llegan? Un especialista legal resuelve estas y otras dudas sobre la tenencia de tu mascota

Criar una mascota en pareja puede convertirse en una pesadilla en algún momento de la relación ante un escenario de divorcio o ruptura de la convivencia. En el Perú, este tipo de casos continúan presentándose en los últimos años en medio de un marco legal aún no tan definido.
Pero, ante esta problemática, surge una figura legal que permite a los “padres” de pequeños de cuatro patas llegar a acuerdos que no dañen las emociones de ninguno de los involucrados.
Sin normativa específica: ¿Quién se queda con la mascota?
Mientras muchas parejas ven a sus mascotas como miembros de familia, incluso hasta como “hijos”, el marco normativo aún los considera “bienes” que en muchos casos forman parte de una sociedad de gananciales.

De acuerdo a Manuel Valdivieso, conciliador extrajudicial, la custodia o régimen de visitas de una mascota como tal no se puede plantear en el Poder Judicial, debido a que no está regulado en el Código Civil.
Jurídicamente, los perros, gatos y otras mascotas forman parte de la liquidación de la sociedad de gananciales en el que se encuentra una pareja, generalmente casada o en convivencia por unión de hecho.
"El tema de las mascotas es un punto que jurídicamente está evolucionando. Todavía no hay una normativa específica... tienen que ser tratados como bienes (al mismo nivel que una casa o un auto, por ejemplo)", precisa el especialista en una entrevista con Andina.
¿Qué es una sociedad de gananciales en una relación de pareja?
Se trata de un régimen automático, es decir, si te casas y no específicas lo contrario ante un notario, el Estado asume que eliges este camino. Lo mismo sucede si decides inscribir tu convivencia en Registros Públicos.
La sociedad de gananciales conforma todos los bienes y rentas obtenidas durante la vigencia del matrimonio o unión, y estos pertenecen en partes iguales a la pareja.
¿Cómo es el trámite de conciliación para la tenencia de una mascota?
La decisión de quién se queda con la mascota tras una ruptura puede conllevar un desgaste emocional en medio de un proceso legal complejo, por lo que los Centros de Conciliación son una alternativa eficaz para resolver estos casos.
“El acta de conciliación es un título ejecutivo, entonces se tiene que concretar todas las obligaciones que yo implique”, señala Valdivieso.
Las obligaciones establecidas en un acta de conciliación para la tenencia de una mascota pueden ir desde el régimen de visitas (intercalado semanal o mensual) hasta el pago de medicinas, alimentación, veterinario, etc.
Asimismo, los procesos de conciliación para la tenencia de una mascota son más económicos, ya que no requieren obligatoriamente de abogados e incluso se pueden resolver en una sola audiencia si la pareja ya tiene todo acordado.
¿Cuánto demora el trámite de conciliación?
El especialista también asegura que estos casos de conciliación para definir la tenencia de una mascota pueden resolverse en un plazo de tres semanas, a diferencia de un proceso judicial de meses o años.

¿La conciliación para quedarse con una mascota tiene un peso legal en caso de incumplimiento?
Según Valdivieso, los acuerdos realizados en una conciliación pueden tener el mismo valor y efectos que una sentencia judicial.
“En caso de incumplimiento, la parte interesada puede exigir que se ejecute el acta de conciliación en un proceso de ejecución que es rápido y si es que no cumplió, (juez) ordena que se cumpla, sin necesidad de un juicio largo de probanzas”, indica.
¿Qué conflictos pueden haber en una conciliación para quedarse con una mascota?
Cuando se trata de una familia con hijos, suele suceder que la mascota se va con la pareja que tiene ya a los menores. De acuerdo a Valdivieso, por lo general, esto sucede para permitir que los hijos puedan superar el trauma de la separación.
En las audiencias también destaca el factor emocional que suele desbordar la ley: "He tenido casos donde las partes no tienen hijos y se refieren a la mascotita por su nombre; el vínculo es tan cercano que incluso priorizan su destino sobre departamentos o vehículos".
Asimismo, es importante que el cierre de la relación sea lo menos conflictivo posible para establecer acuerdos, de lo contrario, es probable que la tenencia de la mascota simplemente se convierta en una especie de “botín de guerra”.
¿En qué tipo de mascotas no se puede conciliar una tenencia?
Si bien los gatos y perros son las mascotas que representan hasta el 80% de los casos de conciliación, también se han registrado procesos que involucran conejos, cuyes, hamsters, loros y cerdos mini pig.
No obstante, Valdivieso indica que existe un límite que no se puede traspasar. La vida de animales de fauna silvestre, por ejemplo, monos, cóndores, cocodrilos y otras especies reciben protección de las leyes peruanas para evitar su extinción frente a amenazas como el tráfico ilegal.
Los divorcios y rupturas amorosas pueden ser muy conflictivas, especialmente en una repartición de “bienes”, pero recuerda que una conciliación no solo puede protegerte emocionalmente a ti, sino también cuidar el bienestar de tu mascota.











