Mi hijo comió arena: ¿Debo preocuparme?

Una pediatra te explica por qué los niños pequeños suelen adquirir este hábito y qué hacer si se llevaron un puñado de arena a la boca

¿Qué hacer si mi hijo se metió arena en la boca?

En muchas ocasiones, entre juegos en la playa o el parque, los niños pequeños suelen llevarse un puñado de arena a la boca con la mayor naturalidad del mundo y esto puede generar una gran preocupación en los padres y madres. 

Pero, ¿por qué los niños pueden llegar a ponerse arena en la boca?

Según la Dra. Maythe Melgar, pediatra y especialista en nutrición infantil, a partir de los cuatro o cinco meses, los infantes comienzan a explorar el mundo que les rodea y una manera de hacerlo es a través de la boca, lo que se conoce como fase oral.

“No lo hacen por hambre, sino por curiosidad, como una forma de descubrir los elementos y objetos a su alrededor”, indica la especialista en esta publicación.

¿Qué hacer si mi hijo se metió arena en la boca?

En la mayoría de los casos, la cantidad que haya podido tragar un niño suele ser muy pequeña, por lo que no implica un riesgo para su salud; por lo tanto, es importante mantener la calma y proceder a revisarlo.

“Tenemos que retirarle la arena de las manos para que no vuelva a hacerlo y quitarle de la boca la arena que haya podido meterse. Luego, debemos lavarle las manos, preferentemente con agua y jabón, por si pudiera haber restos de gérmenes, recomienda la Dra. Melgar.

Asimismo, la especialista sugiere que, con el fin de que el niño o niña no vuelva a repetir estos actos es necesario vigilarlos. Pero, a su vez, si surge de nuevo la tentación, es importante decirles que no es “caca” o asustarlos, lo mejor es proponerle alguna alternativa más divertida.

Por ejemplo, puedes distraer a tu pequeño con un juguete, algún tipo de juego o llevarlo a un sitio donde no pueda tener contacto con la arena.

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