Hoy:

    Presidente de Colombia confirma captura de cabecilla del Tren de Aragua en Perú

    Según el mandatario colombiano, alias “Nairobi” también era requerido por las autoridades de Estados Unidos por delitos relacionados con estas actividades

    La Fuerza Pública de Colombia ejecutó la detención de Luis Saúl Pérez Nieto, conocido en el ámbito delictivo bajo los alias de "Páez" o "Nairobi". El detenido es identificado por las agencias de inteligencia como uno de los principales cabecillas de la red criminal Tren de Aragua en el Perú y hombre de confianza del líder de la organización, "Niño Guerrero". De acuerdo con el reporte oficial presentado por el presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, "Nairobi" lideraba operaciones de extorsión, homicidios selectivos, narcotráfico y tráfico internacional de armas en corredores viales estratégicos de Sudamérica y Centroamérica. Asimismo, registraba un requerimiento judicial vigente expedido por las autoridades de Estados Unidos.

    ¿Dónde y cómo se ejecutó la operación policial en Bogotá?

    La captura se concretó en la localidad de Fontibón, ubicada en el sector occidente de Bogotá, tras intensas labores de seguimiento e inteligencia militar. A pesar de mantener actividades delictivas internacionales, el presunto criminal operaba con un perfil bajo dentro del territorio colombiano para evadir los controles policiales. Las autoridades informaron que la intervención coordinada contó con la participación directa de agentes de la Policía Nacional de Colombia, la Fiscalía General y representantes de la DEA, quedando el procesado a disposición del sistema judicial de ese país para definir su eventual extradición o juzgamiento.

    ¿Cuál es la postura del Gobierno de Colombia ante el crimen organizado?

    Tras la confirmación de la intervención operacional, el jefe de Estado colombiano remarcó que la captura del mando del Tren de Aragua forma parte del plan integral contra las estructuras del crimen transnacional que operan en la región. Las autoridades de la nación vecina aseguraron que mantendrán la vigilancia en las fronteras y sectores urbanos para evitar que su territorio sea utilizado como espacio de refugio o centro de mando por organizaciones delictivas perseguidas por la justicia internacional.