“Sextorsión”, chantaje sexual a través de las redes sociales

Les piden fotos de sus partes íntimas y luego amenazan con difundirlas si no les entregan grandes sumas de dinero. Esta semana, un hombre fue capturado por chantajear sexualmente a varios jóvenes

Estos despiadados ciberdelincuentes continúan ahí esperando su próximo blanco. / Video: Domingo al Día

Tenga cuidado con quién conversa en redes sociales porque podría convertirse en víctima de extorsión. La modalidad llamada “sextorsión” en donde estafadores fingen ser mujeres para enamorar a sus víctimas viene tomando fuerza.

Les piden fotos de sus partes íntimas y luego amenazan con difundirlas si no les entregan grandes sumas de dinero. Esta semana, un hombre fue capturado por chantajear sexualmente a varios jóvenes, uno de ellos nos cuenta en exclusiva la pesadilla que vivó.

Hoy más que nunca quiere sentir la naturaleza, respirar aire puro, caminar y alejarse de las redes sociales por un tiempo. La última vez que tuvo conexión con la tecnología sufrió una de sus peores pesadillas.

La vida de este universitario dio un giro siniestro cuando recibió un mensaje en Instagram de una supuesta mujer que se hacía llamar Adela Calderón. Tenía el cabello castaño, una sonrisa encantadora y una silueta de infarto; sin embargo, la verdadera persona que se escondía detrás de esta cuenta, era un hombre. 

Estas eran las fotos que Alexander Aucapuri usaba en redes sociales para captar a sus víctimas luego de seducirlas y ganar su confianza les pedía fotos de sus partes íntimas y allí empezaba el chantaje. Les exigía desde 500 a 1000 soles a cambio de no difundir sus fotos íntimas.  

Esta escalofriante historia empezó a escribirse desde inicios de mayo del 2024. La víctima, a quien llamaremos Juan para cuidar su identidad, tuvo ligeras sospechas al inicio, al chatear con la supuesta Adela Calderón. 

Varias preguntas resonaban en su cabeza, pero decidió ignorarlas todas por completo al ver sus sensuales y cautivadoras fotos. Conversación en línea sin parar durante dos días, de pronto los coquetos mensajes se convirtieron en envíos de imágenes subidas de tono.

“Después de eso me escribió por whatsapp y mostrando un video de grabación de pantalla en el que se veía como él abría mis fotos en las que se veía que era yo y me amenazó con enviarle a todos mis conocidos. No me preocupaba tanto porque estaba en ropa interior, pero me dijo que podía editarse la foto, me podía ver como si fuera calato, entonces ahí me asusté”, relató.

Aquellos selfies encantadores que al principio lo habían cautivado, ahora los veía con ira, impotencia y miedo. El extorsionador amenazó con manipular sus fotos íntimas y dañar su reputación si Juan no cumplía con sus exigencias. 

“Este hombre en realidad no era extorsionador normal, no era un chantajista normal, este señor no quería plata. Este era un depravado sexual que me pidió videos y fotos para hacer actos sexuales, muy depravados, me rehusé y ahí es que me empezó a pedir plata. Me dijo si no me envías esto, entonces te pido plata”, contó.

No solo le pidió que se grabara haciendo actos realmente depravados, sino también, quiso tener relaciones sexuales con él. Tras negarse a sus macabros y pervertidos pedido, le exigió dinero.

El delincuente quiso 1000 soles en todo, luego de transferirle el dinero por yape decidió armarse de coraje e interponer la denuncia ante la policía. Gracias a un plan de contingencia y un seguimiento meticuloso, las autoridades lograron dar con la ubicación de la persona que se escondía detrás de esta cuenta de Facebook. 

Los policías de la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología irrumpieron en la guarida de André Alexander Aucapuri Zevallos: la mente siniestra que operó durante meses usando un falso perfil. Fingiendo ser una mujer a la que puso de nombre Adela Calderón.

Intentó sostener la versión de que Adela Calderón sí existía, pero se enredó rápidamente en una serie de mentira que finalmente lo delataron. Los efectivos policiales confiscaron su teléfono, revelando toda una red de víctimas, así como pruebas irrefutables de su delito. 

Según las pesquisas, el detenido captaba a hombres que vivían en las zonas más exclusivas de la capital. Este chantaje sexual o también denominado “sextorsión” cada vez viene cobrando más víctimas.

Preste atención a cómo funciona y evite caer en las garras de estos depredadores digitales. Esta vez fue Juan, pero cientos de hombres y mujeres, en su mayoría menores de edad están expuestos a esta modalidad delictiva en redes sociales.  

A esta joven universitarios le costó 1000 soles negocias con la supuesta “Adela”, pero más le costó su tranquilidad. Durante varias semanas, sus días estaban llenos de ansiedad y un profundo sentimiento de humillación.

Este joven encuentra consuelo en actividades que le brindan paz y tranquilidad como caminar por los parques y visitar playas. 

Su historia es un claro ejemplo de que la mejor manera de salir de las garras de la delincuencia, en las distintas modalidades en las que hoy en día se presenta es denunciar ante la policía y no quedarse callado.  

Estos despiadados ciberdelincuentes continúan ahí esperando su próximo blanco. Tenga extremo cuidado y verifique bien quién le dice “hola” al imbox. 

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