Caso cócteles: detalles de cómo se habrían realizado los presuntos aportes fantasmas

Parte de la tesis del caso cócteles es cómo falsos aportantes hacían para canalizar el dinero supuestamente mal habido a las cuentas de Fuerza Popular

Caso cócteles: detalles de cómo se habrían realizado los presuntos aportes fantasmas

Testigos claves detallaron cómo se habrían realizado los aportes fantasma. Foto: captura de TV

La denuncia de los testigos claves, protegidos por la Fiscalía Contra el Lavado de Activos, apunta al legislador Rolando Reátegui de ser uno de los presuntos impulsores del llamado ‘pitufeo’, el movimiento de pequeños importes ingresados al sistema financiero para el blanqueo de capitales.

Según la Fiscalía, los testigos no tienen capacidad económica, y pensando quizá que la justicia no les iba a alcanzar, dieron su nombre y firma para aparecer como aportantes de Fuerza 2011 ante la ONPE a fin de ocultar el origen irregular de 263 mil 450 soles, unos 93 mil dólares, lavados sólo en la región San Martín.

El testigo protegido, identificado con la clave TP 2017-55-3, narró ante la Fiscalía que, en febrero del 2011, Ana Herz convocaron a Rolando Reátegui a una reunión en la que estuvo Keiko Fujimori, Pier Figari y la entonces tesorera del partido fujimorista, Adriana Tarazona de Cortés.

Fue así que, de acuerdo al testigo clave TP 2017-55-3, la entonces tesorera del partido fujimorista, Adriana Tarazona de Cortés, con el supuesto aval y orden de la lideresa de Fuerza Popular, le entregó al legislador Rolando Reátegui 30 mil dólares dentro de su sobre. Y entonces él, cual soldado, fue a su tierra, Tarapoto, en la región San Martín, a iniciar la operación de introducir el dinero ilegal al sistema financiero.

Según el testigo TP 2017-55-3, lo primero que hizo el legislador fujimorista fue captar en casa a la primera aportante de alquiler de Fuerza 2011: nada menos que su esposa, Marizol Valles Chong, de quien, se suponía, la justicia no iba a sospechar por ser una empresaria solvente. Ella aparece como aportante de Fuerza 2011 con 10 mil dólares.

En esta etapa, según el testigo TP 2017-55-3, ya no hubo reparo alguno y se incluyó en la lista de falsos aportantes hasta a los mismos familiares. Ronald del Castillo, brazo derecho del congresista fujimorista, por ejemplo, logró que su padre, Rafael del Castillo Reátegui, y su propia esposa, quien vende raspadillas, firmaran recibos con rótulos de Fuerza 2011 para consignar contribuciones por un total de 20 mil dólares.

A fines febrero de 2011, refiere el testigo protegido, la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, volvió a llamar al congresista Rolando Réategui y supuestamente le entregaron otros 50 mil dólares, dinero que él debía ingresar al sistema bancario a través de más aportantes de puro nombre. Es allí cuando “Rolo” se desplazó hasta el distrito de Nuevo Cajamarca, en Rioja.

Allí, según el testigo, el legislador Rolando Reátegui le dijo a Rimarachín, militante y exalcalde fujimorista de Nuevo Cajamarca, lo siguiente: “Mira hermano quiero que me apoyen que me firmen unos recibos como aporte a la campaña”. El colaborador eficaz indicó que el congresista fujimorista sacó, de pronto, un talonario de recibos en blanco con el rótulo del partido Fuerza 2011 y logró que Segundo Crisanto Pulache y Nolberto Rimarachín Díaz los firmaran.

Todos ellos suscribieran el documento en blanco que, en cuestión de minutos, los convertía en aportantes de la campaña electoral de Keiko Fujimori en el 2011. Cuando estas personas le preguntaron al congresista Rolando Reátegui por qué debían firmar, él respondió: “para solventar unos gatos ante la ONPE”.

Los colaboradores eficaces señalan a Luis Mejía Lecca, operador directo del fujimorismo y hoy trabajador del Congreso de la República, de intentar sobornarlos y presionarlos con tal de no decir la verdad ante los tribunales. Cuarto Poder lo llamó para tener su versión de los hechos, pero prefirió colgar el teléfono.

LEEKeiko Fujimori: Concepción Carhuancho verá pedido de prisión preventiva este domingo

LEEPoder Judicial ordena libertad de Pier Figari y Ana Herz