Corea del Norte y del Sur se comprometen a trabajar por la paz y desnuclearización

La histórica cumbre entre ambos dirigentes coreanos, Kim Jong Un y Moon Jae-in se dieron un simbólico abrazo 

Cumbre intercoreana histórica, con abrazo y promesas de paz. Video: AFP

Cumbre histórica entre Corea del Norte y Corea del Sur. Con varios y prolongados apretones de manos y un abrazo, el dirigente norcoreano Kim Jong Un y el presidente surcoreano Moon Jae-in se comprometieron a poner fin este año a la guerra entre los dos países de forma permanente.

La guerra de Corea, que tuvo lugar entre 1950 y 1953, terminó con un armisticio, en vez de un tratado de paz.

Ambos dirigentes confirmaron además su objetivo de lograr una península coreana sin armas nucleares.

LEELíderes de Corea del Norte y del Sur tuvieron histórico encuentro

“El congelamiento del programa nuclear adoptado por el Norte tiene una gran importancia. Marcará el precioso comienzo de la completa desnuclearización de la península coreana. Manifestamos claramente que el Sur y el Norte cooperarán de cerca para completarla”, dijo Moon Jae-in, presidente surcoreano.

Los dos países anunciaron además que el presidente surcoreano viajará este año a Pyongyang. Y que en agosto se organizará una nueva reunión entre familias separadas desde el final de la guerra, hace 65 años.

“Si las personas del norte y el sur pueden cruzar libremente el camino que recorrí hoy, y si Panmunjom – el símbolo de la desgarradora división – donde estamos hoy se convierte en un símbolo de paz; el norte y el sur, que tienen una sangre, un idioma, una historia y una cultura, volverán a ser uno. Y las personas de todas las generaciones disfrutarán de la prosperidad”, dijo Kim Jong Un, dirigente norcoreano.

LEE MÁS: Corea del Norte: Kim Jong Un anunció el cese de las pruebas nucleares

El encuentro estuvo cargado de simbolismos, como cuando cruzaron juntos la línea de demarcación fronteriza. Más tarde plantaron un árbol, para representar la paz y la prosperidad en el lugar. 

La cumbre ilustra la espectacular distensión en la península desde que Kim sorprendió al mundo anunciando el 1 de enero que su país participaría en los Juegos Olímpicos de invierno en el Sur.

Y tiene lugar pocas semanas antes de un esperado encuentro del líder norcoreano con el presidente estadounidense, Donald Trump. (AFP)