Los alucinantes usos que puedes darle al acondicionador

Si tienes un acondicionador que no le da a tu cabello, aprovecha estas otras alternativas de uso que puedes darle

Los alucinantes usos que puedes darle al acondicionador

Los otros usos que puedes darle a tu acondicionador

Si has comprado un acondicionador que no le queda a tu cabello, no te preocupes, no sientas que has gastado en vano.  Existen otros usos que puedes darle, que te serán de muchísima utilidad y lo mejor es que no tiene que ser el más caro.

[Aceite de coco: 10 formas de usarlo y beneficios que debes conocer]

Removedor de curitas: si te acabas de sacar análisis o te pusiste un curita por alguna ampolla en el pie, puedes usar acondicionador para quitar el adhesivo y no sentirás dolor.  Solo debes aplicar en el área alrededor del curita, espera unos 30 segundos y verás que el curita saldrá de manera fácil y sin lastimarte.

Suavizante de cutícula: frota un poquito de acondicionador en las uñas y cutículas y verás cómo quedarán humectadas.

Crema para afeitar y depilar: el acondicionador mantendrá tu piel suave y humectada en el proceso de depilación. Además, a diferencia de la crema de afeitar de espuma, puedes ver a través del acondicionador y resulta más fácil detectar algún área con vellos que hayas olvidado.

[8 geniales trucos para suavizar los zapatos que te hacen doler]

Removedor de maquillaje: si tienes que viajar y cuentas con poco espacio en la maleta, puedes quitarte los restos de maquillaje con un poquito de acondicionador de cabello.  Luego de aplicártelo, lava tu rostro con agua tibia y un jabón suave.

Limpiador de pinceles y brochas: llena un recipiente con agua tibia, añade una gota de jabón suave y una cucharada de acondicionador. Coloca los pinceles y enjuágalos hasta que queden limpios. Este producto dejará tus pinceles y brochas muy suavecitos.

Previene la formación de óxido: en las bisagras de las puertas, grifos de baño y otras áreas expuestas a la humedad a diario, un poco de acondicionador de vez en cuando ayuda a prevenir la oxidación.

Para lavar ropa interior: sobre todo las que son delicadas como la seda, puedes usar media cucharada de tu jabón regular y dos o tres cucharadas de acondicionador en agua y lava allí tu ropa interior. Verás que tus prendas quedarán limpias, suaves y con rico olor.

Para la chompa o suéter encogido: remoja tu prenda en un recipiente con agua tibia y un chorro o dos de acondicionador. Luego de unas horas elimina el exceso de agua del suéter y estíralo gentilmente a su forma original. Deja secar y verás cómo recupera su forma.

[Los increíbles usos que puedes darle a la vaselina para lucir hermosa]

Fuente: VIX