Yeison Jiménez y los sueños premonitorios antes del accidente
El cantante Yeison Jiménez relató que soñó tres veces con un accidente aéreo. Poco después, perdió la vida en un siniestro real
Yeison Jiménez falleció el 10 de enero de 2026, a los 34 años, cuando la avioneta en la que viajaba rumbo a Medellín se estrelló poco después del despegue.
El accidente ocurrió en Paipa, Boyacá, y dejó seis víctimas fatales.

“Dios me dio tres señales”: los sueños de Yeison Jiménez antes del accidente
La noticia conmocionó a Colombia y al mundo de la música popular, pero lo que más ha impactado es lo que el cantante contó semanas antes en televisión: sueños premonitorios con una tragedia aérea.
Durante una aparición en el programa “Se Dice de Mí”, Jiménez habló con la voz entrecortada sobre una serie de sueños que lo persiguieron antes del accidente.
En cada uno, advertía al piloto que algo no iba bien y pedía regresar. En dos ocasiones, el piloto le aseguraba que el problema ya estaba resuelto. Pero en el tercer sueño, el desenlace era fatal: él se veía muerto y la noticia era difundida en medios.
“Dios me dio tres señales y yo no las entendí”, expresó el artista en ese entonces. Incluso mencionó que esos sueños lo hicieron temer no llegar a conocer a su hijo, una frase que hoy sus seguidores recuerdan con dolor.
¿Vivió otro susto antes?
Sí. El propio Jiménez también había relatado un episodio real que vivió en un vuelo anterior. Contó que el avión tuvo dificultades al despegar, que parecía no ganar altura y que hubo señales evidentes de fallas técnicas. Para él, ese momento fue un milagro del que salió ileso.
Sin embargo, el recuerdo de ese susto quedó latente, sumado a los sueños que cada vez se sentían más reales.

La aeronave accidentada era una Piper PA-31 Navajo, registrada como N325FA. Según las autoridades, el vuelo despegó de Paipa rumbo a Medellín, pero no logró continuar.
Los seis ocupantes murieron en el impacto. La Aeronáutica Civil colombiana ha iniciado una investigación para esclarecer las causas del siniestro.










