Susana Villarán: así llegó el dinero de las empresas brasileñas Odebrecht y OAS

Conoce aquí los detalles del pedido de prisión preventiva por 36 meses contra Villarán y todo sobre los contratos ficticios

Susana Villarán: así llegó el dinero de las empresas brasileñas Odebrecht y OAS

Susana Villarán, exalcaldesa de Lima.

Hay un rasgo de Susana Villarán de la Puente que recuerdan los magnates brasileños de las empresas corruptoras Odebrecht y OAS: que era una persona agradecida. 

Que tras los aportes que aseguran haber entregado para la campaña contra la revocatoria, primero, y para la de reelección, después, la exalcaldesa de Lima tomó personalmente el teléfono y les dio las gracias, a Jorge Barata, de Odebrecht, y a Leo Pinheiro, de OAS

Gracias a ese financiamiento Susana Villarán movilizó una maquinaria que la mantuvo en el cargo de alcaldesa de Lima, que estuvo a punto de perder en el 2013 por la revocatoria. Villarán por fin admitió que desde el inicio supo que las empresas brasileñas le entregaron dinero para esa campaña y pidió perdón.

Villarán justificó su largo silencio por un supuesto compromiso de lealtad hacia uno de sus colaboradores. Pero ahora, dijo, se sentía liberada y había decidido contar la verdad. 
Pero justificó la recepción de los fondos porque, según adujo, en aquel entonces ni Odebrecht ni OAS tenían la imagen de empresas corruptas que hoy tienen, pero no respondió sobre la incompatibilidad de recibir favores económicos de proveedores de la Municipalidad de Lima. 

Villarán de la Puente refirió haber conocido de la entrega de US$ 4 millones. Pero hoy se sabe que la magnitud de los fondos donados por Odebrecht y OAS es mucho mayor. Entre ambas empresas entregaron US$10 millones procedentes de sus respectivas cajas 2, su contabilidad corrupta. Tres millones de dólares dio Odebrecht y siete millones OAS. Es el aporte declarado más grande conocido hasta hoy en lo que va del caso Lava Jato, y para justificarlo, elaboraron contratos ficticios, fantasmas. 

Del monto entregado por OAS, una parte, US$4 millones, califica para la Fiscalía como cohecho o soborno, pues se habría pagado a cambio de modificaciones en el contrato de concesión de la Vía Línea Amarilla, que le dio a la empresa los peajes más rentables de Lima. 

El otro gran negocio, la concesión de la vía Rutas de Lima, había sido entregado a Odebrecht. Los peajes eran, pues, la gallina de los huevos de oro de la capital y la municipalidad metropolitana se había desprendido de ellos para dárselos a las firmas brasileñas.

En esos hechos se resume la imputación de la Fiscalía contra la exalcaldesa de Lima, Susana Villarán, y el exgerente municipal, José Miguel Castro, el supuesto solicitante y receptor de los fondos, como presuntos autores de los delitos de lavado de activos, cohecho y asociación ilícita para delinquir. Y por eso ha pedido para ellos y cinco personas más, 36 meses de prisión preventiva. 

Como se recuerda, el exgerente de la Municipalidad de Lima siempre negó el pago de coimas, pero tras la declaración de Jorge Barata y Leo Pinheiro, la posición de Castro habría perdido todo peso para la Fiscalía, pues tenía en manos más indicios para tratar de imponer su pedido de prisión preventiva para los exfuncionarios públicos.

Villarán era la más importante autoridad de Lima, y según los magnates brasileños, conocía los movimientos de su más alto gerente. Tanto los conocía que dicen que cogió el teléfono para darles las gracias. Un gesto que hoy la pone en serios problemas. 

Después de la revocatoria, el partido Fuerza Social reportó a la ONPE que la campaña costó S/. 1 millón 612 mil. Pero según el requerimiento fiscal de prisión preventiva para Villarán y compañía, Castro les dijo a los brasileños que se necesitaban US$ 8 millones para financiarla.  

Hasta hace poco se creía que Odebrecht y OAS, preocupados por sus concesiones y sus peajes, hicieron una bolsa de US$ 3 millones para costear la campaña del No. 

Los detalles los resumió en abril pasado, en Curitiba, Jorge Barata: US$ 2 millones fueron entregados a los publicistas brasileños Luiz Favre y Valdemir Garreta, y US$ 1 millón en el Perú, presuntamente en las manos de José Miguel Castro. También se creía que el aporte de OAS fue de US$ 1 millón. Se desconocía la magnitud real. 

Ex altos ejecutivos de OAS, incluido el propio exmandamás, Leo Pinheiro, han revelado en Brasil que pagaron en total US$7 millones a José Miguel Castro. 

Desde el 2012, Odebrecht tenía la concesión de Rutas de Lima, la vía periférica más grande de Lima, que le daba derecho a explotar el 30% de los peajes de la capital durante 30 años. OAS, por su parte, estaba a cargo desde el 2009 de Línea Amarilla, una vía mucho más pequeña, pero de lejos más rentable, con el 70% de todo el negocio de peajes. Luis Castañeda le dio a OAS treinta años de concesión, Susana Villarán le otorgó diez más. Cuarenta años en total. 

Las actas de los testimonios que tres colaboradores eficaces de alto rango de OAS ofrecieron el 2 de mayo al fiscal Carlos Puma, del Equipo Especial de la Fiscalía, son reveladoras. 

Colaboradores revelan contratos ficticios y ‘caja 2’ de OAS

El colaborador eficaz 105-2019, narró que Valfredo de Assis Ribeiro [quien fuera director operacional para Perú entre abril de 2010 y febrero del 2014] fue citado a Palacio Municipal, donde participó en una reunión con Susana Villarán de la Puente, quien le dijo que el proceso de revocatoria era muy duro y que había muchas tareas relacionadas al proyecto Línea Amarilla; y que luego de ello, Castro le pidió a Valfredo de Assis su apoyo para la campaña por la No Revocatoria. 

Señaló que una vez que Leo Pinheiro autorizó el desembolso, Valfredo de Assis Ribeiro coordinó con el directivo Leonardo Fracasi para que aquel coordinase con José Miguel Castro el pago, que se efectuó a través del publicista Valdemir Garreta, la empresa Ogivyl & Mather y otra persona indicada por Castro.

El colaborador eficaz No 101-2019 dijo que a partir de allí debieron pensar en crear contratos ficticios, y a que, a sugerencia de Castro, estos se hicieron con una empresa llamada Ogilvy & Mather, que tenía sucursales en Colombia, Chile y Ecuador.  

A su turno, el colaborador eficaz No 115-2019, completó la historia e involucró a un cercano colaborador de Susana Villarán, Luis Gómez Cornejo, un exagente del Consejo Nacional de Inteligencia y exasesor del expresidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein. 

Entre diciembre del 2012 y marzo del 2013 Alexander Portella llamó a Alexander Alves de Mendonca, ejecutivos de OAS, diciéndole que tenía que ir al hotel Meliá a encontrarse con Rafael Angulo López, un ‘doleiro’ que transportaba dinero. Luego de unos días, Leonardo Fracasi invitó a Alexander Alvez de Mendoca a una reunión en el Novotel de San Isidro, en donde se encontraron con Luis Gómez Cornejo, a quien le entregaron dinero en efectivo. 

Alexander Alves de Mendonca, en los primeros días de febrero le entregó a Luis Gómez Cornejo la suma de US$ 200,000 a US$ 300,000 en el Starbucks de la avenida Conquistadores en San Isidro. 

En los primeros días de marzo del 2013 le entregaron a Luis Gómez Cornejo parte del dinero de US$ 120,000 en el Hotel QP. 

Y la tercera entrega, en marzo del 2013, los ‘doleiros’ le entregaron a Luis Gómez Cornejo Rotalde entre US$ 120,000 y US$ 150,000. 

Eso, con respecto a los US$3 millones para la campaña contra la revocatoria. Los fondos para la campaña de reelección de Susana Villarán siguieron su propia ruta, aunque no muy diferente. 

El colaborador eficaz 101-2019 también contó que, para ella, José Miguel Castro Gutiérrez pidió la suma de US$ 4’000,000 diciendo que, por el tamaño del proyecto, en referencia al parecer a Línea Amarilla, “era lo que le tocaba pagar”. 

Para la entrega del dinero hecho por la Caja 2, Castro Gutiérrez sugirió que se contrate a la empresa CMR y Consultora y Servicios Generales Generación, de César Simón Meiggs, haciendo por ende el ingreso de dinero a través de la simulación de servicios y aumentos de precio de dichas entregas. Señaló que del proyecto Línea Amarilla se extrajo US$ 4’000,000, que ello no llamó la atención. Y que el dinero a veces ingresaba por avión o mediante ‘doleiros’. 

Así como en el caso de Odebrecht los aportes y los sobornos eran aprobados por Marcelo Odebrecht, en el caso de OAS todo fue conocido y aprobado por Leo Pinheiro. 

Como señala la Fiscalía, le pidieron aportes para la campaña por el ‘No’ a la revocatoria en una reunión en la que estuvo, además, José Miguel Castro Gutiérrez, César Uceda y Susana Villarán. 

Según el documento fiscal de prisión preventiva, los exdirectivos de OAS han entregado como prueba los contratos presuntamente ficticios que refieren los colaboradores. Además de Villarán y Castro, el fiscal Carlos Puma ha pedido prisión para Luis Gómez Cornejo Rotalde, César Simón Meiggs Rojas, Óscar Ricardo Vidaurreta Yzaga y Gabriel Prado Ramos, el exfuncionario municipal a cuyo nombre fue abierta una cuenta en la Banca Privada de Andorra.

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