¿Quién es el policía que con las fiscales del caso Cuellos Blancos visitó a Vizcarra en su condominio?

Investigan una maniobra para cobrar una millonaria recompensa por Los Cuellos Blancos que se gestó desde el Ministerio del Interior

La información de Axell, según este relato policial, había permitido la detención de 13 personas vinculadas a Los Cuellos Blancos

La reunión secreta entre las fiscales del Callao, Sandra Castro y Rocío Sánchez, y el expresidente Martín Vizcarra en un departamento de San Isidro, sigue provocando más revelaciones. En esa cuestionada cita también estuvo presente el mayor de la policía Manuel Arellanos Carrión, el hombre quien tenía entonces acceso privilegiado a los audios del escándalo.

Este oficial de la policía es protagonista de una historia que hasta ahora era desconocida. Unos documentos de inteligencia policial muestran las gestiones, para cobrar una recompensa por un millón 700 mil soles, que supuestamente iba a parar a manos de un informante.

En el documento narraba que un informante llamado “Axell” había aportado datos veraces y oportunos que permitieron identificar y ubicar a los cabecillas de la organización criminal Los Cuellos Blancos del Puerto. “Axell” también reveló cómo operaba esa mafia.

La información de Axell, según este relato policial, había permitido la detención de 13 personas vinculadas a Los Cuellos Blancos. 12 eran integrantes y uno de ellos, un presunto cabecilla. El negocio era redondo, pues el Ministerio del Interior ofrecía 100 mil soles por cada miembro de la mafia y medio millón de soles por quien delatara a un líder. Por los datos del informante, había un millón 700 mil soles en juego, como indica el documento.

En esta parte de la historia juega un rol protagónico el policía Manuel Arellanos. Él elaboró la solicitud de recompensa y su jefe el comandante Martín Gonzales Sánchez, visó el trámite. Este pedido fue enviado luego al presidente de la Comisión Evaluadora de Recompensas contra la criminalidad del Ministerio del Interior. El dinero parecía estar cada vez más cerca, pero ocurrió algo que estos oficiales no habían calculado.

La comisión de recompensas pidió información a la Diviac, la unidad policial que había participado en todo el proceso contra Los Cuellos Blancos, la respuesta fue contundente. Los agentes de la Diviac dijeron que el informante sobre el cual se basaba la solicitud de recompensa, ya recibía un pago y por lo tanto “no debería considerarse como ciudadano colaborador para ser merecedor de una recompensa”.

La comisión de recompensas precisó además que los agentes “Arellanos y Gonzáles, de la Digimin, no se encontraban legitimados para presentar el expediente de recompensas”. Por ello se decidió: “rechazar el pedido formulado por la Dirección General de Inteligencia, Digimin”.

La maniobra para cobrar una millonaria recompensa, sin embargo, no iba a quedar en el aire. Desde agosto de 2019 y a pedido de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, este grave caso se investiga en la Inspectoría General de la Policía. El mayor Arellanos se excusó de declarar para este informe, pues dijo que el caso se encontraba en investigación.