Horror en Cusco: asesinan a paraguaya en hostal
El crimen en Cusco de una mujer paraguaya expone una violenta red criminal que operaba en silencio y captaba víctimas con engaños
El crimen en Cusco ocurrió en un hostal del distrito de Huanchac. Las cámaras captaron cada movimiento: el ingreso del atacante, su recorrido por las escaleras y el momento en que llegó a la habitación de la víctima.
Minutos después, los disparos. Luego, la fuga. El asesino desapareció en medio del caos, pero dejó rastros suficientes para iniciar su búsqueda.
La víctima: una historia de engaño
Daysi González Morinigo tenía 33 años. Había llegado con la esperanza de nuevas oportunidades, pero terminó atrapada en una red de explotación sexual.
Las investigaciones indican que fue captada con promesas falsas y obligada a pagar cupos diarios. Su negativa habría desencadenado el fatal desenlace.
Caen los sospechosos
Detenido cuando intentaba huir
La Policía capturó a Pedro Jesús Aguiar Celis cuando se dirigía a Tumbes. Su destino final sería cruzar la frontera.
El sujeto, de nacionalidad venezolana, evitó responder por el crimen. Para las autoridades, sería parte de una peligrosa banda criminal.
Cómplice detenido en Lima
En simultáneo, cayó en Lima Jacsell Mujica Marcano. Él mismo confirmó que trabajaba como conductor y que estuvo involucrado en el traslado del atacante.
Ambos formarían parte de “La Guerrilla Pobre”, vinculada al Tren de Aragua.
Una red que operaba en las sombras
Más de 150 víctimas
El caso destapó una alarmante realidad: más de 150 mujeres eran obligadas a pagar dinero diariamente para poder trabajar.
Según el general Víctor Revoredo, la organización tenía estructura, roles definidos y presencia en varias regiones del país.
Violencia y control
Las víctimas eran captadas en países como Venezuela, Colombia y Paraguay. Les ofrecían oportunidades, pero terminaban sometidas.
Quienes se resistían, como Daysi, enfrentaban represalias.
Operativo y búsqueda de más implicados
Los operativos incluyeron allanamientos en varias viviendas de Cusco. Se halló dinero, droga y varios implicados con funciones específicas dentro de la red.
La Policía ya identificó a un tercer involucrado y continúa su búsqueda para cerrar el círculo criminal.
El crimen en Cusco no solo dejó una víctima, sino que reveló una red de explotación sexual que operaba con violencia y organización. Con dos detenidos y más implicados en la mira, la investigación sigue su curso, mientras el caso de Daysi González se convierte en una señal de alerta sobre estas mafias que aún operan en silencio.














