Expediente John Kelvin: La escena del crimen y los peritajes psicológicos

La Policía halló rastros de sangre en la habitación principal de la pareja

Emocionalmente, Dalia, de nacionalidad cubana, está afectada, pues "expresa tristeza, angustia, inseguridad y deterioro en su autoestima"

América Noticias accedió a unas imágenes que muestran el departamento de John Kelvin y su esposa Dalia Durán Gómez en San Miguel. Entre cuatro paredes, los constantes episodios de violencia.

La Policía inspeccionó cada espacio de la vivienda: cocina, sala, dormitorios y, en el cuarto principal de la pareja, halló rastros de sangre en el borde de la cama y en la almohada.

Ante los especialistas del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Dalia Duran Gómez dijo que el cantante de cumbia alguna vez la golpeó, cuando ella estaba embarazada, que intentó ahorcarla y que, por celos y control, no la dejaba ver a sus familiares ni amistades.

Para las autoridades del sector, Dalia, como víctima de violencia de pareja, se encuentra en un nivel de riesgo severo extremo.

Según los psicólogos del Ministerio de la Mujer y Poblaciones vulnerables, esta joven, quien tiene cuatro hijos con John Kelvin tras 13 años de convivencia, "muestra dependencia, necesidad de afecto y temor a quedarse sola".

Emocionalmente, Dalia, de nacionalidad cubana, está afectada, pues "expresa tristeza, angustia, inseguridad y deterioro en su autoestima". No quiere lastimar a sus hijos y, por eso, según narró a los especialistas, "se deprime y llora por las noches".

Jonathan Sarmiento Llanto, John Kelvin, esta vez, también pasó por los reflectores de los peritos psicológicos del Ministerio Público que lo calificaron como "histriónico y narcisista". Es un personaje de la farándula local que, de acuerdo a su personalidad, "genera reglas que otros deben cumplir menos él".

A John Kelvin, quien insiste en manifestar que su esposa se autolesionó, le gusta ser admirado, es egocéntrico y fantasea con el éxito. Son las dolorosas intimidades de dos jóvenes que, frente a sus hijos, se destruyeron en vez de cultivar el respeto mutuo en pareja.