Envían al penal de Pasco a 16 reclusos de Castro Castro por escándalo de alquiler de internet

La jefa del INPE anuncia cambios y movidas en el penal Miguel Castro Castro, luego de los informes emitidos por América Noticias

Fueron 16 internos que hablaban por celular y que han sido enviados al penal de Cochamarca

América Noticias reveló unas indignantes imágenes del interior del penal Castro Castro, que generaron gran revuelo en este centro de reclusión. Las autoridades han tomado cartas en el asunto.

“Me indigna que puedan seguir ocurriendo estas cosas que vienen dándose desde hace muchísimo tiempo en los establecimientos penitenciarios”, dijo Susana Silva, jefa del INPE.

La funcionaria agregó que “estamos removiendo al personal directivo que estaba a cargo del penal. En segundo término, hemos dispuesto el traslado de las personas que han sido identificadas a partir del reportaje que hicieron ustedes. Son un total de 16”.

Fueron 16 internos que hablaban por celular y que han sido enviados al penal de Cochamarca, un centro de reclusión ubicado a 4 350 metros sobre el nivel del mar en Cerro de Pasco. La jefa del INPE también ha cambiado a la plana mayor encargada de la seguridad de ese recinto carcelario.

 “No hay forma que no haya habido un servidor o servidores penitenciarios, que no hayan tenido un nivel de compromiso o participación, si ha ingresado o es por corrupción, porque han pagado o han estado en convivencia o tendría que ser una negligencia inexcusable, difícil de creer”, señaló.

Para evitar corrupción o negligencias, también se ha dispuesto que el nuevo personal pase por la prueba del polígrafo antes de asumir el cargo.

“Este penal tiene uno de los niveles más altos de hacinamiento. Tiene 370% de hacinamiento. Perjudica uno: los controles, las revisiones y las supervisiones y el manejo de la seguridad dentro del penal”, dijo Silva.

Ese caos fue aprovechado por Marco Chihuantito Tapia, para montar el ilegal negocio de telefonía en el pabellón 10 de Castro Castro. Los agentes del INPE y la Policía decomisaron celulares y otros aparatos telefónicos, durante una reciente intervención. La tarea pendiente es qué hacer con los bloqueadores para que funcionen dentro del penal y no afecten a los vecinos del lugar.