ANIN: Falta de presupuesto pone en riesgo obras de prevención
La ANIN exige celeridad al Congreso para aprobar fondos contra inundaciones antes de octubre
La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) comunicó que las limitaciones en la asignación de partidas presupuestales vienen afectando el desarrollo de los planes preventivos destinados a mitigar el impacto de los huaicos y desbordes en las regiones vulnerables. El vocero de la entidad, Mario Ríos, detalló que la cartera de proyectos debió reestructurarse para dar exclusividad a las obras de drenaje fluvial y defensas en los ríos, en un contexto de entrampamiento financiero.
¿Por qué la estacionalidad climática condiciona los proyectos de la ANIN?
La preocupación de la ANIN radica en el factor estacional, debido a que las obras civiles de gran envergadura avanzan con mayor rapidez durante los meses de sequía y sufren retrasos severos cuando inicia la temporada de lluvias. El presupuesto global estimado para acelerar los trabajos antes de fin de año asciende a 830 millones de soles. Este monto forma parte de un dispositivo de crédito suplementario que ya se encuentra en las comisiones del Congreso de la República a la espera de una aprobación inmediata, estableciendo el mes de octubre como el límite operativo para iniciar los proyectos.
¿Cómo afectó el cuidado del déficit fiscal a la planificación de las obras?
La rigidez en las metas macroeconómicas del Ministerio de Economía y Finanzas para evitar el incremento del déficit fiscal provocó que la lista de intervenciones urgentes se redujera de 9 a solo 5 proyectos. Mario Ríos explicó que la caída de estos 4 proyectos de prevención debilita la capacidad de respuesta del Estado en zonas críticas que sufrieron el embate del clima en los periodos del 2024 y 2025, comprometiendo la continuidad de la infraestructura de protección para este 2026.
¿Qué alternativa financiera propone la institución para reactivar los proyectos?
Para subsanar la falta de presupuesto directo sin descuidar el equilibrio fiscal, la ANIN propuso formalmente que el Estado evalúe el financiamiento de estas obras mediante la colocación de bonos soberanos. De acuerdo con el sustento técnico de la entidad, esta alternativa financiera permite captar una inyección inmediata de capitales privados que pueden ser amortizados en un plazo de 20 años, garantizando el presupuesto requerido para las defensas ribereñas sin presionar las cuentas fiscales del año en curso.













