El delantero uruguayo Diego Forlán desató su furia pateando la banca de suplentes porque el entrenador del Cerezo Osaka decidió cambiarlo en el partido ante el Tokyo.
A los 51 minutos, el director técnico alemán Marco Pezzaiuoli decidió la sustitución de 'Cachavacha', quien al llegar a la zona de suplentes se volvió loco al patear los asientos y luego se dirigió a los vestuarios.
El partido culminó con empate 0-0 y este resultado mantiene al Cerezo en el decimoquinta posición de la Liga japonesa, a un lugar de entrar en la temida zona de descenso.