Rusia y Ucrania: crónica de un conflicto

Actualmente se reportan más de 130 muertos, además, el servicio militar se ha vuelto obligatorio para todos.

Rusia y Ucrania: crónica de un conflicto

Cuando menos se esperaba la guerra comenzó. Jueves 24 de febrero del 2022, las sirenas tatuaron una fecha que ningún ucraniano podrá arrancar de su memoria.  

Un tenso enfrentamiento entre Rusia y Ucrania que se arrastraba desde hace varios años llegó a su fin y no de la manera más esperada. 

La guerra explotó cuando el presidente de Rusia, Vladimir Putin, reconociera las independencias de Donetsk y Lugansk, dos territorios que buscaban separarse de Ucrania. 

El mensaje de Putin se cumplió de inmediato y el inferno se abrió en la tierra. Como un balde de agua fría, en plena reunión de la ONU, el representante ucraniano se enteró del ataque del Kremlin. 

"No existe el purgatorio para los criminales de guerra, ellos van directo al infierno", expresó Sergiy Kyslytsya, embajador de Ucrania ante la ONU. 

Cuando la guerra se desata, el único idioma que se habla es el dolor. Jóvenes que no se conocen y no se odia se matan entre sí por la decisión de gobernadores que se conocen y se odian pero que no se matan. 

En las últimas 48 horas, vivir con miedo se ha vuelto una costumbre ucraniana. Los ciudadanos de la capital en Kiev buscan escapar de las bombas y misiles resguardándose en los metros subterráneos. 

Mientras pasan las vidas y los muertos, más ucranianos escapan de su patria. En lo que ya es el campo de batalla hay más de 130 muertos y el servicio militar se ha vuelto obligatorio para todos. Jóvenes y reservistas tienen que ir a los cuarteles y las despiden se han vuelto como incertidumbre. 

Tal vez la guerra es el único acontecimiento donde no hay ganadores, pues mientras un soldado, un civil o simplemente un ser humano muera todos habrán perdido algo. 

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