Argentina finalista de la Copa América al golear 4-0 a Estados Unidos

Lavezzi, Messi e Higuaín (2) anotaron los tantos del triunfo albiceleste

Un Lionel Messi mágico condujo el martes a Argentina a la final de la Copa América Centenario con una goleada 4-0 ante el anfitrión Estados Unidos, ante un estadio repleto que lo vio convertirse en goleador histórico de su selección.

Ezequiel Lavezzi abrió el marcador a los 3 minutos tras genial pase del crack del Barcelona, que aumentó a los 32 con un precioso tiro libre, mientras Gonzalo Higuaín marcó un doblete a los 50 y 86 en la semifinal en el NRG Stadium de Houston.

Con su demoledora victoria ante una multitud de 70.858 espectadores, Argentina alcanza su tercera final consecutiva en tres años y buscará revancha de las derrotas en el Mundial Brasil 2014 y la Copa América Chile 2015.

La cita, en la que Argentina intentará además romper una sequía de 23 años sin títulos internacionales, será el domingo ante el ganador de Colombia y Chile, que se enfrentan el miércoles.

Un Messi encendido cumplió con la inmensa expectativa que había antes del partido y se llevó como regalo un nuevo récord al superar a Gabriel Batistuta como máximo artillero histórico de la selección de Argentina con 55 tantos.

[ALINEACIONES]

Argentina: Sergio Romero – Gabriel Mercado, Nicolás Otamendi, Ramiro Funes Mori y Marcos Rojo (Víctor Cuesta, 83) – Augusto Fernández (Lucas Biglia, 59), Javier Mascherano y Ever Banega – Lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Ezequiel Lavezzi (Erik Lamela, 67). DT: Gerardo Martino

Estados Unidos: Brad Guzan – DeAndré Yedlin, Geoff Cameron, John Brooks, Fabian Johnson – Michael Bradley, Kyle Beckerman (Steven Birnbaum, 60), Graham Zusi – Chris Wondolowski (Christian Pulisic, 46), Clint Dempsey (Darlington Nagbe, 78) y Gyasi Zardes. DT: Jürgen Klinsmann.

[PREVIA]

Argentina buscará este martes clasificarse a una nueva final, esta vez de la Copa América Centenario, frente a Estados Unidos, el anfitrión del torneo que llega golpeado por las bajas en el once titular y se encomendará a Clint Dempsey para tratar de dar la campanada.

Estadounidenses y argentinos disputarán en Houston la primera semifinal de la copa para obtener el billete para la gran final, que se disputará el domingo en el Metlife Stadium de East Rutherford, cerca de Nueva York.

Para la Albiceleste es prácticamente una obligación plantarse en la final y ganar un ansiado título. Estados Unidos, en cambio, da por bueno haber llegado a estas alturas del torneo pero no se quedará de brazos cruzados y quiere agrandar su gesta dejando fuera a la todopoderosa Argentina de Lionel Messi.

Cada equipo tiene sus contratiempos. Los de Argentina surgen del poco tiempo de descanso y preparación que ha tenido la plantilla, que el sábado por la noche jugó los cuartos de final en Boston.

Jürgen Klinsmann ha podido preparar con calma el partido, pero deberá lidiar con la ausencia de tres jugadores fijos en su equipo titular, pues el extremo Bobby Wood y los centrocampistas Alejandro Bedoya y Jermaine Jones están sancionados por tarjetas.

Argentina tiene al alcance su tercera final en los últimos tres años. Lo hizo en 2014 en el Mundial de Brasil y el año pasado en la Copa América que se celebró en Chile.

Es un registro nada desdeñable que, sin embargo, poco importa para los sudamericanos, que perdieron las dos finales anteriores y necesitan como el aire levantar la Copa América Centenario.

La victoria ante Venezuela en los cuartos de final por 4-1 dejó un buen sabor de boca en Argentina, que llega al tramo decisivo del torneo en un estado óptimo y con Messi en plena forma.

El astro del Barcelona dejó claro en el último partido que ha superado los problemas lumbares que le impidieron jugar con normalidad en la fase de grupos y comandará el fútbol argentino ante los estadounidenses.

El debate habitual sobre quién debe acompañar a Messi, si Gonzalo Higuaín o Sergio Agüero, parece por ahora zanjado a favor del ariete del Nápoles, que marcó un doblete frente a Venezuela.

Gerardo Martino tendrá una sola baja, la del sancionado Nicolás Gaitán. Erik Lamela y Ezequiel Lavezzi pugnan por ocupar ese lugar. Lamela corre con algo de ventaja porque ha sido varias veces el primer futbolista en saltar al campo desde el banquillo y marcó un gol contra Venezuela.

En el equipo de Estados Unidos, Klinsmann ha tenido varios días para tratar de armar el rompecabezas en que se ha convertido la tarea de preparar un once titular.

La ausencia de Wood, Bedoya y Jones trastocan los plantes del técnico alemán y dejan seriamente diezmado al equipo para batirse con la artillería argentina.

Clint Dempsey, líder de Estados Unidos y máximo goleador del equipo con tres tantos, deberá asumir una cuota aún mayor de responsabilidad para mantener a los suyos a flote y lograr la hazaña de clasificarse para la primera final en su historia de la Copa América.