Brasil retoma su producción de vacunas contra COVID-19 y enciende alertas por una tercera ola

La curva de contagios en el país ha comenzado a subir en las últimas semanas, con una media en los últimos 7 días de 66 195 infecciones diarias

Brasil retoma su producción de vacunas contra COVID-19 y enciende alertas por una tercera ola. Foto referencial: EFE

Brasil retomó este martes la producción local de la vacuna contra la COVID-19 tras haberla interrumpido por la falta de materias primeras, una escasez que ha ralentizado el proceso de inmunización en momentos en los que el país se enfrenta a una posible tercera ola de la pandemia por el alza de contagios.

La Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) reinició la fabricación del inmunizante desarrollado por el laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford tras la llegada el pasado sábado de un cargamento de IFA, el principal componente farmacológico de la vacuna, suficiente para el desarrollo de otras 12 millones de dosis.

La producción, sin embargo, continúa paralizada en el Instituto Butantan, responsable por la fabricación en suelo brasileño de la vacuna del laboratorio chino Sinovac y que este martes recibe procedentes del país asiático 3000 litros de insumos, equivalente a 5 millones de dosis.

De acuerdo con los últimos datos del Ministerio de Salud, hasta el momento han sido distribuidos en Brasil 47 millones de vacunas de la Sinovac y 41 millones de AstraZeneca.

Ambos inmunizantes, junto a Pfizer, son los únicos disponibles actualmente en el país, donde el ritmo de vacunación avanza a marcha lenta pese a ser una de las naciones del mundo más afectadas por la pandemia, con unas 450 000 muertes y 16.1 millones de casos.

Tan solo el 20% de la población ha recibido al menos una dosis de la vacuna, mientras que dicho porcentaje cae al 10% entre aquellos que han recibido el esquema completo.

La demora de la vacunación debido a la falta de dosis disponibles ha encendido las alertas de los especialistas, quienes han advertido de la posible llegada de una tercera ola cuando ni tan siquiera el país ha conseguido salir de la segunda.

La curva de contagios ha comenzado a subir en las últimas semanas, con una media en los últimos 7 días de 66 195 infecciones diarias, y las autoridades temen un aumento todavía mayor tras la identificación en Brasil de la variante india de la covid-19, considerada como más transmisible.

La nueva variante ha sido identificada en el estado de Maranhao, en el noreste de Brasil, y el Gobierno ha impuesto una serie de medidas sanitarias para intentar contener su expansión por el resto del país, entre ellas el envío de test rápidos a aeropuertos y zonas fronterizas.

Sao Paulo comenzó hoy a realizar un seguimiento de los pasajeros que llegan en autobús a la ciudad más poblada de Brasil provenientes de Maranhao. En caso de síntomas o fiebre, serán aislados en un hotel para cumplir cuarentena.

EL GOBIERNO, BAJO INVESTIGACIÓN
Mientras tanto, el Gobierno del presidente Jair Bolsonao sigue bajo investigación en el Senado por su gestión de la pandemia, la cual ha convertido a Brasil en el segundo país con más muertos por covid, por detrás de Estados Unidos, y en el tercero en número de casos, después de EE. UU. e India.

Este martes declaró ante una comisión parlamentaria la secretaria del Ministerio de Salud Mayra Pinheiro, conocida como la "capitana cloroquina" por su férrea defensa de este antipalúdico en el tratamiento contra la covid-19, pese a que su eficacia no ha sido comprobada científicamente.

Los senadores barajan también la posibilidad de volver a convocar al ex ministro de Salud y general del Ejército Eduardo Pazuello, cuya gestión de la pandemia es investigada por la Justicia por sospechas de irregularidades.

Pazuello, ministro de Salud entre mayo de 2020 y marzo pasado, participó este domingo en Río de Janeiro junto a Bolsonaro en una caravana de cientos de motocicletas y en las que se incumplieron todas las medidas de distanciamiento social pese al crítico momento que atraviesa el país.

Con información de EFE

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