Gladys defendió a Alessia de Juan Pablo tras pedir que le baile
Juan Pablo llegó al restaurante de Gladys con el fin de molestar a Alessia, pero la esposa de Miguel Ignacio no dudó en enfrentarlo
Las alarmas se encendieron en el restaurante de Gladys, luego de que Juan Pablo llegara al lugar y aprovechara la presencia de Alessia para lanzarle una desatinada e incómoda petición.
Juan Pablo hizo indignante petición a Alessia
La esposa de Miguel Ignacio sacó las garras para defender a Alessia en su negocio tras un desatinado y despectivo pedido por parte del argentino, que quiso ridiculizar a la hermana de Cristóbal.
“Aprovechando que estás aquí, ¿por qué no nos haces un bailecito típico? Que a mi amigo le va a encantar conocer un poquito más de la cultura selvática”, soltó Juan Pablo con total frescura.
La incómoda propuesta no fue bien recibida por la hija de Diego Montalbán, quien no dudó en ponerle un freno inmediato: “Entonces le aconsejo que contrate un tour. Permiso”, respondió Alessia de manera tajante, disponiéndose a retirarse del lugar.
Sin embargo, el hombre no toleró que su exnovia lo dejara en ridículo frente a su acompañante y arremetió: “¡Epa! ¿Mesera? No es manera de tratar a un cliente... Y no me refutes porque, como bien sabés, el cliente siempre tiene la razón”.

Gladys saca las garras por Alessia
Fue en ese preciso instante cuando Gladys entró en acción. Al percatarse del evidente acoso de Juan Pablo, la mamá de Oto intervino de forma enérgica para dar una tremenda lección de respeto, que dejó mudos a los comensales.
“Las mujeres de la selva somos luchonas, guerreras, preocupadas por la naturaleza, los ríos, los lagos. Además, somos lideresas de pueblos. Nosotros transmitimos de generación en generación todas las costumbres. Pero sí estamos hartas de escuchar que hablen de nosotras como mujeres calientes. Pero sí estamos calientes de rabia de estar escuchando babosadas de cavernícolas como ustedes”, disparó Gladys.
Tras el eufórico discurso, Gladys terminó sumamente exaltada por la indignación del momento, al punto que la propia Alessia tuvo que intervenir rápidamente para calmarla y evitar que la situación pasara a mayores.















