Don Gilberto confesó a Olinda que fingió estar desorientado
Después de compartir un pollito con los Gonzales, Don Gilberto le reveló a Olinda que había fingido estar desorientado porque sabía que así su familia regresaría a casa.
Don Gilberto consiguió que los Gonzales volvieran a reunirse con él después de expulsarlos de casa por sus constantes discusiones sobre la herencia. Tras la llegada de Aparecida con pollito y el reencuentro familiar alrededor de la comida, el patriarca dejó entrever que había algo detrás de su aparente desorientación.
Don Gilberto celebró el reencuentro con los Gonzales
Don Gilberto compartió el pollito con los Gonzales y escuchó las bromas que surgieron durante la comida. Cuando Olinda preguntó si alguien quería más, Jimmy respondió que ya estaban llenos y sugirió guardar las presas que quedaban.

En medio del momento, Don Gilberto pidió que no hubiera más peleas y propuso hacer tres hurras por Aparecida y su generoso pollito.
La familia se sumó a la celebración, mientras el ambiente se mantenía alegre.
Don Gilberto le reveló a Olinda que fingió estar desorientado
Don Gilberto se acercó a Olinda y le dijo: “Ya ves, tortolita, te dije que volverían”. La frase desconcertó a su esposa, quien comenzó a sospechar que el patriarca sabía más de lo que había mostrado.
“Un momento. Gilguerito, ¿tú qué?”, le preguntó Olinda al comprender lo que su esposo acababa de insinuar.
Sin embargo, al darse cuenta de que Don Gilberto intentaba disimular, ella misma respondió: “No, nada, nada”, antes de sonreír al entender que su aparente desorientación había sido parte de su estrategia.

Finalmente, Don Gilberto le confesó a Olinda que había fingido estar desorientado como parte de su plan para que los Gonzales pasaran unos días fuera de casa y regresaran valorando la convivencia familiar. De esta manera, el patriarca consiguió reunir nuevamente a su familia y buscó darles una lección tras las discusiones por la herencia.














