Nuevo cuestionamiento en el despacho de la diputada de JPP, Jacqueline Tapullima
Pericias de la PNP determinaron que la firma y la huella atribuidas a la diputada Jacqueline Tapullima (Juntos por el Perú) en su declaración jurada de postulación no le pertenecen
Una pericia grafotécnica realizada por la Policía Nacional del Perú (PNP) concluyó de forma categórica que la firma atribuida a la diputada de Juntos por el Perú, Jacqueline Tapullima, en su declaración jurada de postulación es falsa. El análisis técnico identificó nueve diferencias en la estructura de los trazos, curvas y bordes al comparar el documento oficial con las firmas reales de la parlamentaria.
Este resultado agrava la investigación que sigue la Fiscalía de la Nación contra la legisladora por el presunto delito de falsedad. Cabe precisar que un examen dactiloscópico previo determinó que la huella digital consignada en el mismo expediente electoral tampoco le pertenecía. Al ser abordada por los medios de comunicación en las instalaciones parlamentarias, la congresista prefirió no responder y se limitó a señalar que continuará esperando el avance de las investigaciones.
¿Cómo operaba la presunta trabajadora encubierta en el despacho parlamentario?
Paralelamente a las indagaciones por su candidatura, testimonios y registros de ingreso revelaron la presencia de una presunta trabajadora no declarada en el despacho de Tapullima, ubicado en el sexto piso de la sede del Congreso de la República. La abogada Karolyn Bracamonte Valle, quien no figura en el cuadro de personal del Parlamento, registró 27 ingresos a la oficina congresal entre los meses de agosto y octubre, acumulando un total de 105 horas y 41 minutos de permanencia.
La exasesora del despacho, María Pinedo, ratificó que la persona externa redactaba oficios y coordinaba documentos parlamentarios. Mensajes de WhatsApp incluidos en el informe periodístico muestran a Bracamonte dirigiendo la elaboración de proyectos legislativos y sosteniendo que el trabajo coordinado en el despacho era "de todos para la diputada". Estas funciones habrían suplido las labores del personal contratado con presupuesto público, en un contexto donde miembros del equipo, como el técnico Luis Cachique, fueron fotografiados durmiendo durante la jornada de trabajo.
¿Qué presuntos delitos e infracciones enfrenta la parlamentaria?
Especialistas en la materia señalaron que los hechos denunciados involucran posibles ilícitos penales y faltas administrativas. El abogado penalista Percy Sota explicó que la abogada externa habría incurrido en la figura de usurpación de funciones públicas al ejecutar labores exclusivas de un despacho estatal sin nombramiento formal. A su vez, la legisladora habría cometido presunto abuso de autoridad al permitir el ejercicio ilegal del cargo dentro de las instalaciones institucionales.
Por su parte, el constitucionalista Alejandro Rospigliosi enfatizó que se habría incurrido en un delito contra la fe pública al camuflar como visitante a quien cumplía funciones permanentes de asesora. El Reglamento del Congreso de la República prohíbe taxativamente el trabajo ad honorem en las oficinas parlamentarias. Interrogada sobre estos hechos, la diputada Tapullima evitó responder a las preguntas periodísticas, mientras que Bracamonte afirmó por escrito que sus asistencias al recinto legislativo se debieron a sugerencias profesionales a título personal.