Hoy:

    Taxistas afectados por escasez de GNV y alza de gasolina

    La escasez de GNV y el incremento del precio de la gasolina han colocado a miles de taxistas en una situación crítica, con jornadas más largas, menores ingresos y serias dificultades para sostener a sus familias

    La escasez de GNV ha dejado en evidencia la fragilidad económica / Video: América Noticias

    La declaratoria en emergencia del abastecimiento de gas natural vehicular hasta el 14 de marzo ha alterado de forma directa la rutina de cientos de conductores, en su mayoría taxistas, que se han visto obligados a formar largas colas en grifos y estaciones de servicio para conseguir combustible. La medida fue adoptada luego de una fuga de gas natural y posterior deflagración tras la rotura de ductos en la estación de válvulas de Megantoni, en Cusco.

    La crisis del GNV ha puesto en riesgo el trabajo diario de conductores que dependen de este combustible para operar. Varios de ellos señalan que han tenido que dejar de usar gas natural vehicular y pasar a gasolina, con un impacto inmediato en sus costos. Algunos testimonios indican que antes invertían montos mucho menores en combustible y ahora deben destinar hasta 80 soles diarios, lo que ha reducido sus ganancias a niveles mínimos.

    Largas colas y reducción de ingresos

    Los taxistas reportan esperas de hasta dos o tres horas para hallar gas, y en otros casos deben permanecer varios minutos adicionales para abastecerse de gasolina. A ello se suma el temor de un eventual desabastecimiento adicional, ya no solo de GNV, sino también de gasolina, en medio del cierre de algunos grifos y de una mayor demanda por parte de quienes no tienen otra alternativa para seguir trabajando.

    En este escenario, los conductores cuestionan que el rubro no haya sido incluido entre las prioridades de las restricciones dispuestas por el Gobierno. Sostienen que muchos trabajan al día, pagan alquiler por sus vehículos y deben cumplir obligaciones inmediatas vinculadas tanto al auto como al sostenimiento del hogar.

    El caso de Marcos Vargas y el impacto familiar

    La escasez de GNV también tiene un efecto directo en hogares que ya enfrentaban situaciones complejas. Es el caso de Marcos Vargas, quien desde el 1 de marzo afirma que debe trabajar hasta 17 horas diarias con un taxi alquilado para cubrir sus costos y alcanzar su meta diaria. Según su testimonio, la diferencia entre el gasto en gas y gasolina lo ha obligado a redoblar esfuerzos.

    Trabajo, salud y cuidado en el hogar

    Marcos Vargas relata además que su esposa, Yissenia Díaz, sufrió un infarto cerebral hace dos años, por lo que él cumple una doble función: generar ingresos y atender su cuidado. En sus declaraciones, señala que duerme apenas tres o cuatro horas algunos días, debido a la necesidad de trabajar más y permanecer disponible ante cualquier emergencia médica.

    Yissenia Díaz sostiene que el SIS no cubre todos los gastos del hogar y describe la angustia que enfrentan por la falta de dinero. En este contexto, la crisis del GNV no solo representa un problema de transporte o abastecimiento, sino una presión adicional sobre familias que ya dependen de ingresos diarios y que no pueden detener sus actividades sin comprometer su subsistencia.

    Más costos, menos rentabilidad

    El problema no se limita a los taxistas que alquilan una unidad. También afecta a quienes financian su vehículo. Rómulo Roa, taxista desde hace 30 años, indica que debe cumplir con una cuota periódica y que, de no hacerlo, enfrenta consecuencias que ponen en riesgo la continuidad de su trabajo. Según refiere, tras quedarse sin GNV tuvo que recurrir a gasolina, elevando su gasto diario de 30 a 80 soles.

    Roa explica que sus ingresos se han reducido de manera considerable. Antes, señala, sus ganancias podían ubicarse entre 200 y 250 soles, mientras que ahora, después de asumir el costo del combustible y del vehículo, lo que queda para la casa resulta insuficiente. Por ello, junto con otros conductores, demanda una regulación de precios en los grifos, al advertir marcadas diferencias en el valor de la gasolina según el establecimiento.

    Pedido de regulación de precios

    El gremio de taxistas plantea que durante los quince días de emergencia se adopten medidas que permitan evitar nuevos episodios de desabastecimiento y contener el impacto del incremento de los combustibles. También advierten que la variación de precios puede afectar a más de 300 mil taxistas en el país, según la estimación citada en el reportaje.

    La escasez de GNV ha dejado en evidencia la fragilidad económica de miles de conductores que dependen de su unidad para obtener ingresos diarios. El caso expone cómo una emergencia en el abastecimiento puede traducirse en jornadas de hasta 17 horas, menor rentabilidad y mayor presión sobre hogares que ya afrontan enfermedad, deudas y gastos básicos, en un contexto que mantiene en alerta al sector.