Registros revelan reuniones entre exejecutivos de Odebrecht y Humala en Palacio

La Fiscalía peruana espera nuevas declaraciones de Jorge Barata y Ricardo Boleira para esclarecer dos casos: más codinomes y el Gasoducto del Sur

Registros revelan reuniones entre exejecutivos de Odebrecht y Humala en Palacio

Nuevas luces en caso Gasoducto. Foto: América TV

Las nuevas declaraciones que darán los exejecutivos de Odebrecht a la Fiscalía peruana pueden dar luces en dos temas trascendentes: los nuevos codinomes de sobornados, que podrían ser incluso congresistas y nuevos detalles sobre el Gasoducto Sur Peruano.

El 2, 3 y 4 de octubre se sabrá cuándo volverán a Brasil los fiscales peruanos para interrogar a Jorge Barata y Ricardo Boleira.

A los fiscales peruanos, se presume, les interesa saber la supuesta participación de la exprimera dama, Nadine Heredia, para favorecer a Odebrecht con la megaobra de gas.

En ese sentido, el llamado Gasoducto no es un solo proyecto. Son dos, concebidos en momentos distintos.

El primero se llamó Gasoducto Andino del Sur, y fue gestado en el gobierno de Alan García pero perduró hasta buena parte del gobierno de Ollanta Humala; el segundo, fue nombrado Gasoducto Sur Peruano, y fue lanzado por Humala como su más grande obra.

Según un testigo reservado, Odebrecht tenía mucho interés en la obra y llegaba hasta Palacio de Gobierno para hablar sobre el tema con el expresidente Ollanta Humala y con Nadine Heredia.

Supuestamente es en estas reuniones donde se decide el direccionamiento en favor de la constructora brasileña, ha señalado el testigo.

Hay visitas a Palacio de Gobierno de los ejecutivos que coinciden con las supuestas fechas de reuniones. Y luego de estas se tomaron las decisiones.

Para la defensa de Humala y Heredia, el aspirante a colaborador es un "falaz y un mendaz, absolutamente". "Él ha recogido información de fuente abierta y tratado de incorporarla a su investigación, por eso este señor no cierra una colaboración", dijo Wilfredo Pedraza al respecto.

También señaló que en el proceso participaron 80 funcionarios de todos los niveles y consultoras internacionales y que nadie ha dicho ante quién Nadine Heredia habría gestionado a favor de Odebrecht.

No existe, en efecto, imputación en ese sentido. Pero hay testimonios de nuevos aspirantes a colaboradores eficaces, entre estos José y Hernando Graña, que pueden resultar fundamentales para la investigación.

Cuarto Poder entrevistó sobre el tema a Pedraza y esto dijo:

-¿Podría haber ocurrido que la señora Heredia le haya asegurado personalmente a los señores de Odebrecht la concesión del proyecto?

Es que no había formas de que ella, aunque lo quisiera, lo pudiera aseverar.

-¿Por qué no? Había diálogos directos en Palacio, no se sabe si fuera del mismo.

Eso no es verdad, diálogos directos nunca ha habido sobre algún proyecto específico, ni de la señora Heredia ni del señor Humala.

-No diálogos sobre el proyecto, pero sí diálogos en Palacio, reuniones, y a partir de ello, ¿puede haber existido esta situación?

En absoluto. De nuevo, yo niego cualquier diálogo directo entre la señora Heredia, Barata o Marcelo Odebrecht sobre proyectos. Lo mismo puedo decir respecto a reuniones con el presidente Humala. Que han sido reuniones protocolares, puntualmente para inaugurar alguna obra o el avance de alguna obra que Odebrecht manejaba. Pero respecto a
Gasoducto, ninguna.

-¿Podría ser que la señora Heredia le haya pedido a los altos directivos de Odebrecht, a Jorge Barata o Marcelo Odebrecht, “quiero fuera de tu consorcio a Graña y Montero”, y por eso trajeron a Enagás?

Pero esa es pura especulación. Lo cierto es que el consorcio inicial de Odebrecht está conformado con Enagás. ¿A título de qué Nadine Heredia podría excluir a Graña? Esa es pura especulación.

Los tiempos y las reuniones

Pese al cambio de gobierno, todavía seguía vigente proyecto Gasoducto Andino del Sur, a cargo del consorcio Kuntur Transportadora de Gas, integrado por Odebrecht y por un fondo de inversión norteamericano llamado Conduit Capital Partners. 

Lo que pasó dos semanas después de esa reunión es interesante. El 12 de noviembre del 2011, Kuntur informó que el proyecto ya no costaba 1,300 millones de dólares, como creía inicialmente, sino 4,800 millones de dólares.

El 19 de noviembre del 2011 se nombró una comisión para modificar el contrato de concesión, a pedido de Kuntur. 

Un mes después, el 22 de diciembre del 2011, el Congreso aprobó la Ley 29817, Ley que declara de necesidad pública e interés nacional la construcción y operación del Sistema de Transporte de Hidrocarburos y la creación de un polo industrial petroquímico.

Fue aprobada por el Congreso, sí, pero por un pedido del presidente Humala dos semanas
antes. Su proyecto pasó al pleno sin dictamen de la Comisión de Energía y Minas del Congreso.

Al día siguiente de la aprobación de la ley, el 23 de diciembre del 2011, la empresa Braskem, de Odebrecht, y Petroperú, firmaron un Memorandum de Entendimiento para el estudio de un proyecto petroquímico que formaría parte del Gasoducto Andino del Sur.

La segunda visita a Palacio ocurrió el 28 de marzo del 2012. Llegó la plana mayor de Odebrecht: Marcelo Odebrecht, Luiz Antonio Mameri y Jorge Barata.

Todavía seguía en pie el proyecto del consorcio Kuntur. El gobierno no había lanzado aún el proyecto Gasoducto del Sur. Ese mismo día, 28 de marzo, Odebrecht compró el 51% de acciones que le faltaba adquirir del consorcio Kuntur. La brasileña había comprado la primera mitad en el gobierno de Alan García.

El día siguiente, 29 de marzo, el presidente Humala y el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, viajaron a Quillabamba, Cusco, para anunciar el inicio de la construcción del Gasoducto Andino del Sur.

El 13 de abril, el gobierno promulgó la Ley 29852, que creaba el Sistema de Seguridad Energética en Hidrocarburos, que buscaba, entre otras cosas, masificar el uso del gas natural.

Y el 7 de mayo, Odebrecht y Petroperú firmaron un Memorandum de Entendimiento para evaluar la participación de la estatal peruana en el proyecto Gasoducto.

Al final, el proyecto Gasoducto Andino del Sur no se concretó por sus altísimos costos y porque Odebrecht no demostraba tener el  suficiente respaldo financiero para ejecutar tamaña obra. Dicen que cuando el gobierno tomó esa decisión, Jorge Barata pegó el grito al cielo.

Pasaron tres días luego del mensaje y ocurrió la tercera visita importante a Palacio. El 1 de agosto, de 11 am a 5:30 pm, Jorge Barata se reunió con el presidente Humala.

El día siguiente de aquella visita, 10 de agosto, el presidente Humala remitió al Congreso el proyecto de Ley que pocos meses después se convirtió en la Ley 29970, Ley que afianza la seguridad energética y promueve el desarrollo del polo petroquímico en el sur.

Al final, en un proceso cargado de sospechas de corrupción, Odebrecht ganó la licitación. Pero todo quedó paralizado en el 2016 cuando Marcelo Odebrecht fue condenado en Brasil.

Aquí solo nos hemos referido al proyecto Gasoducto en la fase de Ollanta Humala. No hemos abordado el proyecto que nació en el gobierno de Alan García, un proceso en el que la transparencia de varios hechos se esfuma como el gas.

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