Hoy:

    'Los Malditos del Centenario': Capturan a 'Sicarito' en el Callao

    Los Malditos del Centenario' operaban bajo órdenes desde el penal. La policía capturó a alias 'Sicarito' tras ocho meses de seguimiento con cámaras y drones

    Capturan a miembros de banda en el Callao. América Noticias

    La desarticulación de la banda criminal 'Los Malditos del Centenario' ha revelado una red de violencia dirigida desde la prisión hacia las calles del Callao. En una operación reciente, la Policía Nacional del Perú capturó a los últimos remanentes de esta organización, incluyendo a un adolescente de 17 años que ejecutaba órdenes directas de su padre recluido en el penal 'Sarita Colonia'. Según conoció América Noticias, este grupo utilizaba tecnología y tácticas de vigilancia para mantener el control territorial en zonas críticas del primer puerto.

    El operativo final se realizó el pasado 18 de marzo, tras un exhaustivo seguimiento que permitió identificar los roles de cada integrante. La investigación determinó que la banda, también conocida como 'Los Fuleros', no solo se dedicaba al sicariato, sino que también participaba en extorsiones y robos a mano armada. La policía detalló que el centro de operaciones se ubicaba en el barrio del Centenario, un lugar donde los delincuentes se sentían impunes ante la falta de vigilancia previa.

    ¿Cómo operaban 'Los Malditos del Centenario' en las zonas más peligrosas del Callao?

    La organización criminal había convertido el barrio del Centenario en su bastión, denominando a la zona como las 'favelas chalacas' debido a su difícil acceso y la vigilancia que ejercían sobre los extraños. Según la policía, los integrantes se reunían en canchas deportivas para concertar hechos delictivos como sicariato, robo y detonación de explosivos. En estos espacios, los líderes planificaban los ataques contra bandas rivales para asegurar la supremacía en el tráfico de drogas y el cobro de cupos.

    Para evitar ser detectados, el grupo criminal utilizaba puntos de acopio estratégicos donde ocultaban las armas y municiones después de cada hecho de sangre. Un testigo protegido relató a la Dirincri que los vehículos utilizados en los crímenes eran trasladados a una vivienda en la urbanización Santa Marina Sur. Allí, los delincuentes cubrían los autos con toldos, cambiaban los forros y colocaban placas clonadas para impedir que las autoridades pudieran identificarlos mediante las cámaras de seguridad del distrito.

    La violencia era una constante en el actuar de 'Los Malditos del Centenario'. Los vecinos del barrio indicaron que durante las noches se escuchaban ráfagas de fusil y disparos de corto alcance de manera recurrente. Don Pancho, un residente que ocultó su identidad por seguridad, declaró que los delincuentes no respetaban la tranquilidad de la zona y realizaban actos ilícitos a plena vista, manteniendo a la población bajo un estado de terror constante para evitar que fueran denunciados.

    ¿Cuál era el rol de alias 'Sicarito' en esta organización criminal?

    El principal brazo ejecutor en las calles era un adolescente de 17 años conocido como 'Sicarito' o 'Chucky'. Según las investigaciones, el menor recibía instrucciones precisas de su padre desde el penal 'Sarita Colonia' para asesinar a transportistas y miembros de bandas contrarias. La policía informó que Aaron del Rosario Guerrero, un integrante de mayor rango, actuaba como el guía o "niñero del crimen" para el adolescente, enseñándole a cargar armas y dirigir ataques directos.

    Uno de los eventos más graves atribuidos a 'Sicarito' ocurrió en agosto del año pasado en Santa Marina, donde disparó contra un grupo de jóvenes, dejando a uno de ellos con heridas de gravedad. Asimismo, se le vincula con un intento de asesinato en la avenida Argentina contra un ciclista que realizaba labores de vigilancia para una banda rival. En los videos analizados por las autoridades, se observa al menor cruzar la vía pública con un arma de fuego para atacar a su objetivo sin éxito.

    A pesar de su corta edad, alias 'Sicarito' ya ostentaba lujos producto de sus actividades delictivas. Según los informes de inteligencia, el adolescente presumía en videos de su vestimenta, relojes y viajes en camionetas, además de conducir su propia mototaxi para realizar el reglaje a sus víctimas. Al ser capturado, el menor admitió ante las autoridades haber tenido armas en su poder en al menos dos ocasiones, aunque intentó minimizar su participación alegando que solo eran encargos temporales.

    ¿Cómo lograron las autoridades capturar a los remanentes de la banda?

    La captura de los cuatro últimos integrantes de 'Los Malditos del Centenario' fue el resultado de ocho meses de análisis por parte de la Municipalidad del Callao y la Policía Nacional del Perú. Las autoridades emplearon un sistema de 740 cámaras de vigilancia con dos kilómetros de zoom para registrar cada movimiento de los delincuentes. Estos equipos permitieron acreditar que los sospechosos estaban armados y determinar los lugares exactos donde se escondían tras cometer sus delitos.

    Durante la intervención del 18 de marzo, la policía utilizó drones equipados con cámaras térmicas para detectar el calor corporal de los objetivos en zonas de difícil acceso. Los equipos especiales SWAT y Greco ingresaron al barrio del Centenario para reducir a los remanentes de la organización. Según indicó la municipalidad, antes de contar con esta tecnología existía un alto nivel de impunidad, ya que no había pruebas concretas para vincular a los sospechosos con los hechos de sangre denunciados.

    La caída de la cúpula de la organización comenzó en octubre pasado, cuando 12 integrantes fueron detenidos, incluyendo a Aaron del Rosario Guerrero. Sin embargo, 'Sicarito' cometió el error de no ocultarse y seguir operando libremente, lo que permitió que la división contra el crimen organizado de la Dirincri recolectara la evidencia final necesaria. Actualmente, los detenidos se encuentran bajo custodia mientras se formalizan las acusaciones por sicariato, tenencia ilegal de armas y extorsión agravada.