Mafias improvisan puentes de madera para pasar ilegalmente personas hacia el Perú

Las mafias saben que peruanos, ecuatorianos y venezolanos necesitan cruzar hacia Aguas Verdes o Huaquillas y que están dispuestos a pagar por conseguirlo

Foto: Cuarto Poder

La frontera entre Perú y Ecuador se ha convertido en un constante enfrentamiento entre policías y mafias dedicadas al pase ilegal de personas. 

Hasta hace unos meses, las personas esperaban que la autoridad se alejara para cruzar la frontera, ahora el temor no es por los militares que custodian la frontera sino por las mafias que se han apoderado de la zona limítrofe.

Las mafias saben que muchos peruanos, ecuatorianos y venezolanos necesitan cruzar hacia Aguas Verdes o Huaquillas y que están dispuestos a pagar por conseguirlo.

Por eso los coyotes han construido puentes artesanales en distintos puntos de la frontera para burlar el control. 

Al final, lo único que divide a ambos países es este estrecho canal internacional de apenas 5 metros de distancia. Las mafias saben que dominar un puente artesanal puede significar grandes ganancias.

Por eso están diespuestos a disparar a quien quiera evitarlo. 

Las mafias están en el lado ecuatoriano. Es en esa zona donde amenazan a quien no esté dispuesto a pagar los cupos, a quien no paga le disparan.

Según fuentes de Cuarto Poder, los sicarios cobran 1 dolar por pase. Si la persona lleva bultos o maletines, el precio sube a 5 dólares por viaje. En solo dos horas, los sujetos facilitan el pase a por los menos 50 personas con equipaje.

Es decir, 250 dólares de ganancia en un mínimo tiempo colocando estos puentes de madera. 

El cierre de la frontera es un espejismo. A diario, se pueden ver decenas de venezolanos caminando por la Panamericana con sus mochilas. Todos acaban de cruzar la frontera por pasos ilegales.

Los camiones suben a decenas de migrantes que caminan rumbo a Lima. Son muchos y todas estas personas acaban de ingresar a Perú.

Las Fuerzas Armadas han realizado un operativo binacional, con ayuda de helicópteros, para destruir todos los puentes artesanales y así desbaratar estas mafias. 

Organizaciones criminales que responden con disparos sin importar de quién se trate. Una guerra en la frontera pero contra la criminalidad.