Elecciones 2021: Habla el socio y hombre cercano de Rafael López Aliaga

El empresario contó pasajes poco conocidos del candidato de Renovación Popular

Foto: Cuarto Poder

Los inversionistas Rafael López Aliaga y Lorenzo Sousa Debarbieri han sido por décadas socios, amigos y posteriormente enemigos. En 2005, en plena disputa legal por el edificio de San Isidro, agudizaron sus diferencias.

En 2011, Lorenzo Sousa fue detenido en el Cusco por un caso de supuesta compra de votos golondrinos para favorecer al alcalde de Aguas Calientes y culpó de vergüenza pública a López Aliaga.

Él habló esta semana con Cuarto Poder respecto del candidato de Renovación Popular y dijo que es una de las personas más inteligentes, trabajadoras y derechas que ha conocido.

"Nunca, desde que empezamos nuestros negocios a los 26, 27 años, nunca hemos entrado en un negocio en el cual hubiera que pagar una coima", indicó.

Dijo que no han hecho un pacto de no agresión y que tienen una amistad muy grande como para hacer eso, "no es necesario", señaló.

López Aliaga y Sousa sostuvieron encuentros con el expresidente Alberto Fujimori en los años 90, aunque este último señala que fue un tema de inversiones y que fue a Palacio, según un libro que Ojo Público alcanzó a Cuarto Poder con las memorias del magnate inglés James Sherwood.

"Fue una cita sin ninguna trascendencia, una cita meramente protocolar. El señor Sherwood quería conocer al presidente del país", señaló Sousa.

"Lo que me une con Rafael es una complementariedad. En los negocios yo tengo mi rol y él el de él. Tiene una mente muy estructuradora, muy matemática. Esas dos cosas se complementaron bastante bien", apuntó.

También hay otras anécdotas como la incursión de la empresa Peruval en la creación de la aerolínea Lan Perú como brazo en el país de Lan Chile. En una reunión con Sebastián Piñera, este le hizo un comentario a López Aliaga: "Así que tú eres del Opus Dei, ¿no? Es una secta bastante conservadora", dijo.

La respuesta de López Aliaga fue incómoda, según cuenta Sousa y que este explicó que el Opus no era una secta sino una prelatura ordinaria, todo de manera acalorada.

Según el libro de Sousa continúa el relato.

"A pesar de todo lo acontecido al comienzo terminó tomándose más vino de lo usual. Allí Piñera empezó a decir que sería presidente de Chile, ante ello mi socio (López Aliaga) le hizo jurar que si era presidente devolvería el Huáscar al Perú. Piñera aceptó dicho reto ante todos los asistentes", se lee.

Sin embargo, dijo que no era nada serio sino una conversación coloquial que ocurrió de manera distendida.