Diplomático peruano Pedro Rubín sobre Cancillería: "Es una argolla, estoy en una situación pésima"

Rubín es uno de los protagonistas de los audios grabados ilegalmente en la Embajada de Perú en Israel, que sirvieron de base para destituir del cargo de embajador peruano en ese país

Foto: Cuarto Poder

Nunca antes en esa estructura vertical llamada Torre Tagle, sede de la Cancillería de la República, un funcionario de rango inferior y aún en funciones, había desafiado públicamente a parte de la élite de la diplomacia peruana, ni había dicho lo que ahora va a decir, desde Tel Aviv, Israel, el diplomático peruano Pedro Rubín Heraud.

"Es una argolla, es una organización, una organización con muchos funcionarios en diferentes categorías y para diferentes usos, que los jefes van usando a discreción para sus intereses, en este caso, para tapar esa situación. Obviamente que yo soy consciente que estoy en una situación pésima", dijo Rubín.

Pedro Rubín Heraud es uno de los protagonistas de los audios grabados ilegalmente en la Embajada de Perú en Israel, que sirvieron de base para destituir del cargo de embajador peruano en ese país a su entonces jefe, Fortunato Quesada, y para expulsarlo, después, del servicio diplomático.

Quesada responsabilizó a Rubín de haber instigado las grabaciones encubiertas, haberlas editado, y luego, filtrado a un medio de comunicación para acabar con su carrera, en supuesta concertación con quienes entonces representaban la cúpula de Relaciones Exteriores: el excanciller Néstor Popolizio, hoy representante del gobierno de Martín Vizcarra en la ONU; el ex vicecanciller Hugo de Zela, hoy embajador peruano en Estados Unidos; y el ex jefe de gabinete de Popolizio, José Boza, hoy embajador en Bolivia, y a quien en aquel tiempo Pedro Rubín le entregó los audios.

"Estos señores, aparte de haber desempeñado y desempeñan cargos importantísimos en la Cancillería, tienen un montón de vinculaciones. ¿Yo quién soy? Un simple funcionario de carrera de rango medio", comentó Rubín.

Tras la expulsion de Fortunato Quesada del servicio diplomático, éste denunció a Rubín por grabarlo ilegalmente. La Cancillería, entonces, le abrió a Rubín un proceso disciplinario.

Durante el 2019 y el 2020, Rubín había guardado disciplinado silencio, pero se había defendido con desafiantes y documentados escritos presentados a la Cancillería, sosteniendo que él no actuó solo, sino que coordinó la entrega de los audios con el jefe de gabinete de Popolizio, José Boza, y que, tanto el canciller como el vicecanciller, Hugo de Zela, estuvieron perfectamente informados.

Rubín ha roto ese silencio porque, después del reportaje de Cuarto Poder, el excanciller Hugo de Zela habló desde Washington, desentendiéndose de todo, y responsabilizando a Rubín como el único y solitario autor de la filtración de los ilegales audios a la prensa.

La realidad es que hubo una serie de mensajes y e-mails intercambiados entre Boza y Rubín, en los cuales hablaba de cómo manejar este tema.

De Zela, que nunca aceptó ser entrevistado por este programa, afirmó en dicha entrevista con RPP que ni él ni el entonces canciller, Néstor Popolizio, sabían de las grabaciones.

"Lo que supimos Popolizio y yo es que había problemas en la Embajada de Israel (eso lo supimos por Boza), y lo que dijimos es, “Bueno, dígale a Rubín, pues, que haga la denuncia por los canales reglamentarios”. Eso nunca ocurrió. Es una afirmación que no se ajusta a la verdad".

"No existe, mi respuesta definitiva es que no ha habido una comunicación del embajador De Zela, no me ha pedido nunca nada, más bien, yo he sido el que ha dado la información a iniciativa propia".

"Acá hay una cosa importante que detallar. Yo no me estoy dirigiendo al señor Boza. El señor Boza es el mensajero. Yo me estoy dirigiendo, por el contenido de mi comunicación, al señor ministro, en ese entonces, el señor Popolizio", dijo.

Según el actual embajador en Estados Unidos, Rubín no optó por la vía de la formalidad, sino que eligió la filtración. Y aquí es donde Rubín ve que lo dejan a su suerte y lo culpan de todo.

"En lugar de eso, lo que hizo Rubín fue pasar a un programa de television, filtrar el audio. Fueron varios audios, en realidad, que los filtraron a un programa de television, en donde Quesada, pues, aparece diciendo unas cosas absolutamente increíbles, que son de conocimiento de la opinion pública", dijo el embajador Hugo de Zela.

"¿Sabe qué, señor? Esto va a llegar a la justicia porque esto es una difamación pública. Acá, la resolución dice que informé a la Cancillería, no al señor Boza. Está diciendo que informé a la Cancillería. La Cancillería es el canciller. (01.10.20) O sea, la misma resolución que me absuelve completamente admite que yo sí informé a la Cancillería. No al señor Boza", dijo Rubín.

"Quiero precisar que esos intercambios personales entre Boza y Rubín no los conocimos ni Popolizio ni yo, y por supuesto, nunca dimos ninguna orden para hacer grabaciones ni menos para difundirlas. Eso es un invento que han hecho, es una mentira".

"O sea, yo conozco la verdad, la verdad: ser descubiertos. O sea, ¿por qué está tan aterrado? Esto es gravísimo, exponer, obligar a un funcionario a exponer unos audios que le podías haber encargado que sean secretos, solamente para la alta dirección, incluye, pues, al canciller, vicecanciller".

"¿Usted cree que el embajador Boza solo va a imaginarse todo este peloteo y que esto va a seguir en el tiempo, y que el canciller y vicecanciller no saben nada? Imposible, es imposible".

Nuevamente, esta semana, como aquella vez, el embajador Hugo de Zela optó por no declarer para Cuarto Poder, alegando en este correo que no lo hace debido a que el embajador Pedro Rubín aún tiene un proceso disciplinario abierto. En los mismos términos respondió el excanciller Néstor Popolizio a nuestro pedido de entrevista.

"La impression que me da es que es una maniobra para desviar la atención de las faltas gravísimas de Quesada que hicieron, pues, que lo saquen del servicio".

-Pero, ¿usted está señalando que está dirigido por el propio Quesada, que fue destituido del
servicio diplomático?

"Sí, por supuesto, no tengo ninguna duda, el personaje éste ha conseguido, pues, que lo ayuden en el programa y lamentablemente se han prestado a eso".

"Si las cabezas hacen cosas así empieza a podrirse el sistema, porque están obligando a gente a hacer esas cosas. Eso va pudriendo al sistema, va pudriendo a la institución".

Los embajadores Popolizio y De Zela mencionan el proceso abierto contra Pedro Rubín, pero no se refieren al suyo, una investigación preliminar que la Cancillería les ha abierto por la denuncia que hizo contra ellos y contra el actual embajador en Bolivia, José Boza, justamente, Pedro Rubín. 

Así lo ha confirmado la Cancillería, y así lo hizo saber el actual canciller peruano, Mario López Chávarry en tuits lanzados dos semanas atrás.

Vaya ruleta rusa, vaya ironías de la vida. Son, de nuevo, las dos caras de la diplomacia. O, es el sistema, como dice Rubín. Uno que permite que haya grabaciones encubiertas para luego seguir guardando las apariencias.