Banda criminal Los Casasola: Allanan 42 casas e intervienen a 21 personas, entre ellas 17 policías

Según la Fiscalía, la organización criminal que vestía de uniforme estaba encabezada por el comandante Jaime Palacios Alfaro

América Noticias

Así operaba la banda de policías extorsionadores, según la Fiscalía. Uno de los registros de la extorsión policial es la prueba clave que revela que el lugar estaba lotizado, que se daba “protección” a cambio de dinero y que, si no se cumplía, la víctima tenía que atenerse a las consecuencias.

Según la Fiscalía, la organización criminal que vestía de uniforme estaba encabezada por el comandante Jaime Palacios Alfaro, conocido como palanca. Él era el jefe de la División de Investigación Criminal de La Victoria, pero en vez de trabajar, se dedicaba a extorsionar a empresarios, comerciantes y transportistas informales.

Su finalidad era obtener el mayor beneficio económico, de acuerdo a un documento. Con el pago debajo de la mesa, los comerciantes informales evitaban incomodos decomisos de sus mercaderías o futuras investigaciones sobre el origen de las mismas. Algunos pagaron 5000 soles por una intervención y otros 1000 como pago mensual. 

Las autoridades han podido documentar que había hasta tres modalidades de extorsión. La primera era la que generaba mayores ganancias ilícitas y era conocida como el seguimiento. Un datero proporcionaba a la Policía los nombres de los empresarios o la ubicación de sus locales donde había mercadería ilegal o adulterada. Entonces, los malos policías iban y exigían un pago a cambio de mirar hacia otro lado.

La segunda modalidad se conocía como el repaso. Consistía en volver sobre las mismas víctimas, pero con otros integrantes de la mafia para exigir más dinero. A la última modalidad la llamaban al vuelo, porque era al vuelo que se hacían las extorsiones, gracias a supuestos operativos. Una suerte de raqueteo con uniforme y galones.

Preferentemente, las víctimas eran los transportistas en falta por papeletas, aquellos que no tenían licencias de conducir, SOAT, o sus vehículos carecían de revisión técnica. Para no ponerlos a disposición de la comisaría, los extorsionaban al paso.

Todos estos policías fueron detenidos por los agentes de la División de Investigación de Crimen Organizado de la Dirección Anticorrupción de la Policía y la Fiscalía. Permanecerán en prisión por 10 días hasta que un juez decida qué medida adoptar. Afrontan cargos de concusión y tráfico de influencias.