Noche tranquila en Matute para la concentración final del equipo blanquiazul. Uno a uno iban llegando los integrantes del plantel de Guillermo Salas, quien encabezó la delegación siendo el primero en llegar a la Villa Íntima.
El silencio fue la constante de aqullos que suelen declarar en la previa de un partido vital. Así pasaron Hernán Barcos, Pablo Lavandeira y los demás integrantes aliancistas.
La concentración es rígida para buscar revertir el 1-0 en contra de Arequipa. Mientras Alianza Lima vía redes sociales hizo un llamado a la paz y tranquilidad.