Vélez Sarsfield separa a dos jugadores tras acusación de abuso sexual

Vélez Sarsfield emitió un comunicado. | Video: TyC Sports

La fiscalía especializada en casos de violencia de género de San Isidro imputó a los dos futbolistas

El delantero Thiago Almada, una de las promesas del fútbol argentino, y su compañero Miguel Brizuela fueron imputados el martes en una causa por abuso sexual, acusación que derivó en el apartamiento de ambos del plantel de Vélez Sarsfield, de la primera división.

Almada, de 19 años, y Brizuela, de 24, fueron notificados de su imputación judicial en el caso en que se investiga un abuso sexual contra una mujer durante una fiesta clandestina a finales del año pasado.

La medida fue dispuesta por la fiscalía especializada en casos de violencia de género de San Isidro (norte de Buenos Aires).

La denunciante declaró que fue atacada sexualmente por varias personas durante una fiesta en una casa que había sido alquilada por el futbolista Martín Lucero, también de Vélez, y en la que se realizó una celebración de carácter ilegal, ya que había más de diez personas reunidas, cifra que excedía lo permitido en las restricciones por la pandemia de COVID-19.

De inmediato, Vélez dispuso la separación de ambos futbolistas de su plantel profesional, de acuerdo con el protocolo contra la violencia de género que figura en el estatuto del club de Liniers, que este año participará de la Copa Libertadores.

"Se ha determinado separar temporalmente a ambos profesionales del primer equipo hasta que se resuelvan sus situaciones judiciales. Los futbolistas contarán con el acompañamiento del departamento de psicología de la institución. El club se pone a disposición de la víctima y la justicia", anunció Vélez en un comunicado.

El abogado Mariano Cúneo Libarona, representante de Almada, expresó a la prensa: "Vamos a presentar un escrito en las próximas horas con su descargo, y a pedir medidas de prueba para que se aclare todo de una vez".

El caso tiene un prófugo, un director técnico de nombre Juan José Acuña, y el código penal argentino establece penas desde 6 a 15 años de prisión para culpables del delito de abuso sexual con acceso carnal. AFP

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