La inseguridad domina la campaña presidencial en Colombia ante avance de grupos armados
El debate se produce en momentos en que organizaciones como el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) han incrementado significativamente su capacidad operativa.
Mientras Colombia se prepara para elegir a su próximo presidente, la inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y en el eje central de la campaña electoral.
El futuro gobierno tendrá el desafío de recuperar el control territorial en diversas regiones del país, en un contexto marcado por la expansión de grupos armados ilegales y el fortalecimiento de economías vinculadas al narcotráfico y la minería ilegal.
Además, las autoridades deberán enfrentar el incremento de delitos como homicidios, secuestros y extorsiones, que han alcanzado sus niveles más altos desde 2021, según informes de seguridad.
Frente a este panorama, los candidatos presidenciales han presentado propuestas distintas para combatir la criminalidad.
Abelardo de la Espriella ha prometido una política de mano dura
Por un lado, el aspirante Abelardo de la Espriella ha prometido una política de mano dura contra las organizaciones ilegales y ha cuestionado los procesos de diálogo impulsados en los últimos años.
“Vamos a hacer lo propio con la extorsión, con un bloque de búsqueda contra la extorsión. Vamos a dar con los principales cabecillas de ese flagelo que tiene arruinado a los emprendedores y a los comerciantes en Colombia”, afirmó.
Asimismo, el candidato ha señalado que pondría fin a las conversaciones de paz con grupos armados, al considerar que no han producido resultados concretos en materia de seguridad.
Iván Cepeda ha planteado continuar con las negociaciones de paz y promover mecanismos legales
En contraste, el candidato de izquierda Iván Cepeda ha planteado continuar con las negociaciones de paz y promover mecanismos legales que incentiven la colaboración de organizaciones criminales con la justicia.
“Creemos que el mejor antídoto contra esa violencia es precisamente hacer que triunfe la paz”, sostuvo.
El debate se produce en momentos en que organizaciones como el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) han incrementado significativamente su capacidad operativa.














