Fenómeno El Niño: ¿qué necesitan los afectados en las primeras horas de una emergencia?

Las lluvias intensas, inundaciones y desbordes son algunos de los efectos del "Fenómeno El Niño". En consecuencia, muchas personas resultan afectadas por estos eventos climatológicos, conoce qué tipo de ayuda inmediata requieren
Ante el riesgo de lluvias, inundaciones y otros efectos asociados al fenómeno El Niño, la ayuda humanitaria puede marcar una diferencia durante las primeras horas de una emergencia. Santos Guerrero, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres de ADRA Perú, explicó a Utileinteresante.pe cómo se prepara la organización, qué necesitan las familias damnificadas y de qué manera puede colaborar la ciudadanía.
El impacto del fenómeno El Niño no solo puede traducirse en lluvias intensas, inundaciones y desbordes. También puede agravar una situación que ya preocupa al país: la crisis alimentaria.
Según explica Santos Guerrero, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres de ADRA Perú, las regiones del norte serían las más expuestas a las consecuencias de las lluvias, especialmente desde La Libertad hasta Tumbes. Al mismo tiempo, otras zonas del país podrían enfrentar efectos asociados a las sequías.
“Las mayores consecuencias van a ser en las regiones del norte del Perú, como consecuencia de inundaciones”, señala Guerrero.
El problema es que estas regiones también tienen un papel importante en el abastecimiento de alimentos del país. Por ello, una emergencia de gran magnitud podría generar consecuencias que vayan más allá de las familias directamente afectadas.
“Actualmente nosotros vivimos una de las peores crisis alimentarias de los últimos 15 años y que se va a ver seriamente afectada porque buena parte de los alimentos que consume el Perú provienen de estas grandes regiones, como es desde La Libertad hasta Tumbes”, explica.
¿Qué ocurre durante las primeras horas después de un desastre?
Cuando ocurre una inundación, un desborde o cualquier otra emergencia, la atención inmediata es fundamental. Sin embargo, la ayuda del Estado requiere primero recopilar información para determinar qué ocurrió, cuántas personas fueron afectadas y qué tipo de asistencia necesitan.
Guerrero explica que este proceso puede tomar entre tres y cuatro días. Es precisamente durante ese periodo que ADRA busca intervenir con una respuesta humanitaria rápida.
“Ese lapso de esos tres o cuatro días que demora para que el Estado responda es el que ADRA como entidad humanitaria responde, porque nuestros protocolos son más rápidos. Nosotros al cabo de seis horas ya podemos estar en terreno”, afirma.
La primera acción de la organización es brindar alimentación a las personas afectadas. “Nuestra primera acción es justamente la de brindar ayuda alimentaria”, explica Guerrero.
Para ello, ADRA cuenta con un sistema que permite instalarse en las zonas afectadas, habilitar cocinas y comenzar a preparar alimentos.
“Rápidamente nos instalamos en los propios lugares del desastre para instalar ahí la cocina y comprar los materiales y empezar a dar raciones de comida caliente”, señala.
Una cocina móvil que puede preparar hasta 1,000 raciones diarias
Como parte de su preparación, ADRA cuenta además con una unidad móvil humanitaria equipada para responder ante una emergencia. Se trata de una estructura que puede ser trasladada por un vehículo y que cuenta con una cocina preparada para producir hasta 1,000 raciones de comida al día.
También dispone de una planta potabilizadora con capacidad para producir hasta 2,000 litros de agua diarios y un motor que puede proporcionar energía eléctrica para actividades como campañas de atención o hospitales de campaña.
“Esta unidad móvil ya la tenemos desplazada en Tumbes actualmente porque sabemos que desde el extremo norte del Perú hacia acá podemos movilizarla”, explica Guerrero.
La organización también trabaja con voluntarios previamente preparados en diferentes regiones del país.
¿Qué necesitan las familias damnificadas?
Cuando se produce una emergencia, donar cualquier producto que tengamos disponible no necesariamente significa que estemos entregando la ayuda más útil.
La asistencia humanitaria tiene estándares establecidos para garantizar que las personas afectadas reciban lo necesario para cubrir sus necesidades básicas.
En el caso del agua, Guerrero explica que una familia necesita aproximadamente 15 litros diarios por persona para sus diferentes actividades, de los cuales cinco litros corresponden al consumo directo.
En cuanto a alimentación, las raciones deben aportar al menos 2,100 kilocalorías al día. Durante las primeras semanas, ADRA entrega principalmente comida preparada y raciones calientes.
“Las primeras semanas, máximo dos semanas, es que nosotros entregamos ayuda directa, alimentos directos, cocidos en el mismo día, llevamos raciones calientes”, detalla.
Después de ese periodo, la estrategia cambia.
“Después de estas dos semanas ya pasamos a la siguiente etapa, que entregamos alimentos no perecibles para que la gente empiece a valerse por sí mismo”, explica.
Además de los alimentos, se consideran los utensilios básicos que una familia necesitará para poder preparar su comida posteriormente.
¿Cómo puede ayudar la ciudadanía?
Una de las formas de colaborar es a través de donaciones económicas, ya que permiten adquirir alimentos, agua y otros recursos directamente en las zonas donde se produce la emergencia.
ADRA cuenta con una colecta pública denominada “Auxilio”, cuyos fondos están destinados a atender emergencias y acciones de apoyo a poblaciones vulnerables.
Según Guerrero, la campaña está vigente desde el 1 de julio y tendrá su día central el 15 de agosto.
Ese día, voluntarios identificados con chalecos verdes realizarán la colecta en diferentes lugares.
La organización también señala que realiza rendición de cuentas sobre los recursos recibidos y que la información puede consultarse a través de su página web.
¿Y si quiero ser voluntario?
La ayuda no necesariamente tiene que ser económica. También es posible participar como voluntario.
ADRA realiza convocatorias cuando necesita apoyo en determinadas zonas y, de acuerdo con Guerrero, estas convocatorias están abiertas a personas que quieran sumarse, no únicamente a miembros de la organización.
“No hacemos ningún tipo de distinción ni para brindar ayuda, ni para recibir a las personas que quieran ayudarnos”, afirma.
Sin embargo, los voluntarios deben llevar previamente dos cursos básicos en línea sobre ayuda humanitaria. Esto permite que conozcan los principios y normas que deben seguir durante una emergencia.
La recomendación de ADRA es que los voluntarios sean principalmente de las propias zonas afectadas, ya que esto facilita la respuesta y evita traslados innecesarios.
La preparación empieza antes de que llegue la lluvia
Además de la respuesta humanitaria, Guerrero insiste en la importancia de que las familias se preparen desde ahora.
Entre sus recomendaciones están reforzar los techos de las viviendas ubicadas en zonas donde se esperan lluvias, realizar provisiones de alimentos en la medida de las posibilidades y, especialmente en las zonas inundables, colocar objetos de valor y pertenencias importantes en lugares elevados.
“Lo que nos queda a nosotros es estar preparados y tomar en serio”, sostiene.