¿Cuáles son los síntomas de una incontinencia urinaria grave?
Un especialista explica cómo la incontinencia urinaria se puede presentar en niños, jóvenes y adultos, además de qué enfermedades se esconden detrás de esta condición
La incontinencia urinaria es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo, pero que a menudo se mantiene en silencio debido al estigma o la vergüenza. Sin embargo, lejos de ser solo un "problema de la edad" o una "mañosería" en los niños, este escape involuntario de orina es una señal clara de que algo en nuestro cuerpo necesita atención médica.
Para profundizar en este tema, en ÚtileInteresante.pe, conversamos con Alberth Cosme, fisioterapeuta clínico del Centro CROU, especializado en oncología y uroginecología, quien nos explica en qué casos la incontinencia no es siempre una enfermedad aislada, sino una respuesta del organismo ante diversas patologías.
¿Qué es la incontinencia urinaria y por qué ocurre?
Según el especialista Alberth Cosme, la incontinencia es la pérdida involuntaria de orina debido a la falta de control de la vejiga. Es una condición común pero tratable y suele ser la manifestación de una patología existente o una señal de debilidad muscular. Las causas varían drásticamente según el perfil del paciente:
- En niños: Se debe principalmente a una mala coordinación o desarrollo lento de los esfínteres.
- En adultos (hombres y mujeres): Puede derivar de una vejiga sensitiva (respuesta inflamatoria a la cistitis intersticial o trigonitis) o una vejiga hiperactiva, donde una contracción mantenida provoca la expulsión de orina.
- Factores psicológicos: Existe la incontinencia psicogénica, que aparece en cuadros de miedo o alerta.
- Factores etarios: La vejez funcional, donde la pérdida de tono muscular en el adulto mayor impide una respuesta idónea del sistema urinario.
¿Quiénes tienen más riesgo de padecer incontinencia urinaria?
Cosme indica que la incontinencia no discrimina género ni edad, pero sus detonantes son distintos:
- Mujeres jóvenes (20 a 32 años): Generalmente aparece como una secuela del parto. El peso del bebé o las complicaciones durante el alumbramiento pueden traumatizar el suelo pélvico.
- Mujeres en etapa de perimenopausia (30 a 45 años): Aquí el factor es hormonal. La baja de estrógenos y progesterona afecta directamente el soporte de los órganos pélvicos.
- Varones y el sedentarismo: Sorprendentemente, los hombres jóvenes (desde los 20 años) están presentando cuadros de incontinencia debido a la prostatitis generada por el estilo de vida.
"Los streamers más que nada que paran mucho tiempo sentados, los motociclistas que generan tensión en el suelo pélvico. Esa tensión genera contractura... inflamando la próstata", advierte el fisioterapeuta clínico.
La incontinencia en los niños: ¿Cuál es la causa?
Uno de los mitos más comunes es creer que los niños que mojan la cama lo hacen por falta de disciplina. Cosme aclara que el origen suele ser un desarrollo lento en la coordinación de esfínteres.
"Al niño se le suele escapar la orinar inclusive hasta los 12 años y algunos padres piensan que es por mañosería o porque solo vio una película de terror. No, es que todavía no se desarrolla del todo", afirma el fisioterapeuta.
En algunos casos, esto puede confundirse con una vejiga neurogénica, una desconexión entre las terminaciones nerviosas del cerebro y la vejiga, haciendo que esta última responda de manera autónoma.
Tipos de incontinencia urinaria
Para un diagnóstico preciso, es fundamental identificar el tipo de pérdida que se experimenta. El especialista las clasifica en tres rasgos generales:
- Incontinencia de urgencia: Es la necesidad súbita e incontrolable de orinar. El paciente puede ir al baño de 15 a 20 veces al día. Se asocia a un sistema nervioso hiperactivado, ansiedad, estrés o secuelas de infecciones y cirugías (como la prostatectomía).
- Incontinencia de esfuerzo: Ocurre cuando hay una debilidad o contractura en el piso pélvico. La orina se escapa al toser, reír, estornudar o bajar escaleras.
- Incontinencia mixta: Es la combinación de ambas condiciones anteriores.
¿Qué síntomas indican que la incontinencia puede ser grave?
El especialista destaca que la irritación y el dolor son señales clave. Las mujeres suelen sentir tensión en el vientre bajo, pesadez en la entrepierna y una sensación punzante similar a tener "ají en las partes íntimas".
En los hombres, la sensación de no haber orinado o que “aún gotea” se presenta, así como el dolor que puede irradiarse a la espalda baja, confundiéndose a menudo con problemas renales.
“Irritación, fastidio, sensación de urgencia, dolor en la vejiga, incluso algunos confunden con un tema de riñones porque hay músculos conectados a la zona lumbar y genera dolores en la espalda baja que se manifiesta mucho en los varones por un cuadro de prostatitis”,
En niños, los síntomas de alerta incluyen estreñimiento e irritaciones constantes.
¿Cómo detectar enfermedades a raíz de incontinencia urinaria?
Para detectar la raíz del problema, no basta con un análisis de rutina. Se requieren exámenes específicos como:
- Urodinamia: Para evaluar cómo se almacena y elimina la orina.
- Cistoscopia: Observación interna de la vejiga.
- Elastografía y ecografía de piso pélvico: Para ver el estado de los tejidos musculares.
El rol de la fisioterapia de piso pélvico y la acción quirúrgica
Cuando aparecen los síntomas, las mujeres suelen acudir al ginecólogo y los hombres al urólogo. Si bien estos son los especialistas de cabecera, Alberth Cosme recalca que el tratamiento médico a veces es insuficiente si no se aborda el origen mecánico.
"Muchos urólogos y ginecólogos a veces desconocen la especialidad de fisioterapia piso-pélvico, en la que nosotros trabajamos el componente muscular y funcional que a veces los médicos no suelen tratar", precisa.
¿En qué casos se opera?
Si el tratamiento farmacológico o la fisioterapia no funcionan, o si el esfínter está extremadamente dañado o hipoactivo, la cirugía puede ser la única opción para recuperar la calidad de vida.
“Cuando ya tenemos una vejiga muy lesionada, un esfínter vesículo rectal muy contracturado o hipoactivo o está muy apretado y la misión son por gotitas, lógicamente tiene que hacerse una operación en la vejiga”, señala.