Relave sin enjuague: La otra cara del lago Titicaca

Puno atraviesa crisis ambiental debido a mala ejecución de la minería

Foto: Cuarto Poder

La minería es una de las actividades económicas más rentables en el Perú. Realizada con responsabilidad debería representar más del 14 % del PBI. Pero hay empresas que no realizan sus actividades como deben, y el resultado es un desastre ambiental.

La otra cara del lago Titicaca es resultado de años y años de contaminación casi irreversible. Son dos ríos principales, el Coata y el Rqamis, que desembocan y contaminan en gran medida al lago navegable más alto del mundo.

En el distrito de Coata se acumula la mayor cantidad de desperdicios y relaves de toda la región. Unas 200 toneladas de basura provenientes de Juliaca son vertidas en este lugar. 

Pero lo más alarmante es que 15 toneladas de mercurio anual llegan a Coata en esta desembocadura que terminan en el lago Titicaca.

Gran parte de la provincia de San Antonio de Putina está repleta de mineras donde la búsqueda de oro se lleva a cabo a diario. A 5000 metros de altura, una de las pozas de la Cooperativa Minera Cecomsap, usada para la extracción del oro se rompió y dio origen a una inundación.

Loss mineros intentaron reparar el desastre lo más rápido posible, sin embargo el daño ya estaba hecho.

Según información oficial de la Red de Salud Puno, en los distritos de Capachica, Coata y Huatta, de 279 participantes en un examen de orina para medir la concentración de arsénico en la sangre, el 79.9 % dio positivo. Las cifras son similares para la detección de mercurio en la sangre.

La minería no es el problema, lo que causa contaminación es la mala ejecución de la actividad en la zona. ¿Podrá el Gobierno controlar por fin a los malos mineros en nuestro país?