Elecciones 2021: Las prioridades del nuevo gobierno

El gobierno que asuma las riendas del país el 28 de julio deberá enfocar todos sus esfuerzos en diseñar una estrategia eficiente contra la pandemia

El deficiente manejo de la pandemia se torna aún más preocupante con la llegada a cuenta gotas de las vacunas

No cabe duda de que el desafío más urgente que tendrá el próximo gobierno será hacerle frente a la pandemia de la COVID-19 que, desde hace más de un año, mantiene al país sumergido en una de las crisis más profundas de toda nuestra historia republicana.

En medio de la segunda ola y con el pico más alto de toda la pandemia, el Perú se ha convertido, según el Financial Times, en el país con más muertes en exceso por millón de habitantes. Una hecatombe que el Estado peruano no ha sabido manejar eficazmente y que será el reto más importante para el nuevo gobierno.

“Quien no utiliza la ciencia es como si estuviese manejando por las calles a ciegas, así de tonta y peligrosa es la situación, entonces hay que usar mejor la ciencia, hay que usar mejor la información para tomar decisiones más acertadas”, dijo Hugo Ñopo, investigador principal de GRADE.

El deficiente manejo de la pandemia se torna aún más preocupante con la llegada a cuenta gotas de las vacunas, pese a los contratos ya firmados y a los abonos realizados por el Estado peruano. El gobierno que asuma las riendas del país el 28 de julio, deberá enfocar todos sus esfuerzos en diseñar una estrategia eficiente contra la pandemia que incluya vacunar a la mayor cantidad de población en el menor tiempo posible.
 

“De lo contrario las vamos a traer y van a estar almacenadas en la medida en que no tengamos un plan adecuado, para masificar la vacunación a nivel nacional. Por eso es importante que los dos candidatos que hayan quedado para la segunda vuelta puedan centrarse en estas soluciones desde el Estado”, dijo Alexandra Ames, jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad del Pacífico

Además del sanitario, el otro sector destrozado por la pandemia es la economía. Durante el primer confinamiento del 2020, 7 millones de peruanos perdieron su trabajo. Si bien muchos empleos se han recuperado progresivamente, 4 de cada 10 trabajadores están en el autoempleo, con ingresos por debajo del sueldo mínimo y sin derechos laborales.

“El Estado va a generar los puestos de trabajo, no muchos. Lo que el Estado tiene que hacer es generar las condiciones, para que las grandes empresas puedan generar estos empleos. Allí está la generación de más empleo y de mayor productividad, allí es adonde hay que apuntar”, dijo Ñopo.

Una de las discusiones más importantes durante la campaña y sobre la que el nuevo gobierno deberá tomar una decisión, es la pertinencia o no de volver a entregar bonos a las familias y créditos con bajos intereses para las empresas. Especialmente en medio de la incertidumbre de no saber cuántas más variantes y cuántas olas más llegarán y si será necesario volver a cerrar la economía para frenar los contagios.

“Tenemos ya un déficit fiscal y no estamos para darnos el lujo de gastar por gastar, creo que es muy importante que aquellos en lo que se vaya a gastar nos traiga un retorno en términos de valor público y social, asegurar que por cada sol que se invierta, esto realmente se convierta en progreso para las personas”, dijo Ames.

Pero además de las implicancias sanitarias y económicas, hay otros asuntos relacionados con la pandemia sobre los que el nuevo gobierno deberá tomar importantes decisiones, como la pertinencia o no del retorno a clases y la entrega de tablets con conexión a internet para los escolares.

Pero para tomar las decisiones que una coyuntura de emergencia como la actual demanda, es indispensable la búsqueda de consensos entre las fuerzas políticas. Todo apunta a que el próximo Parlamento estará hiper fragmentado: es decir, conformado por un alto número de bancadas y sin ninguna mayoría, lo que podría agravar aún más la inestabilidad política que nos ha llevado a tener solo durante los últimos 5 años, cuatro presidentes y dos congresos.

“Si vamos a estar igual que en los años anteriores, en enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo, sin un presidente que tenga una mayoría en el Congreso que le facilite la toma de decisiones rápidas, vamos a tener muchos problemas y no vamos a poder resolver lo que el pueblo les está pidiendo a los políticos que van a gobernar”, dijo Carlos Fernández Fontenoy, doctor en Ciencia Política y Sociología.

Algunos analistas sostienen que para darle gobernabilidad al nuevo presidente es indispensable un compromiso de las fuerzas políticas de no disolver el Parlamento, en caso de llegar al Ejecutivo, y de  no vacar al presidente desde el Congreso. Pero eso no basta. Cada vez hay mayor consenso sobre la necesidad de conformar un gobierno de coalición como el que existe en otras democracias, con una gran bancada que agiliza los proyectos del Ejecutivo y un gabinete multipartidario.

El gobierno que asumirá funciones el próximo 28 de julio tendrá frente así uno de los mayores desafíos de nuestra historia republicana: la reconstrucción nacional después de la catástrofe en que nos sumió la pandemia y en medio de una crisis política que parece solo dar pequeñas treguas.