La familia Humala en conflictos de nunca acabar

Una batalla más divide a los Humala esta semana luego de la denuncia que involucra a Alexis en licitaciones con el estado por más de 300 mil soles.

La familia Humala en conflictos de nunca acabar

Lima.

Dos bandos bien marcados de la familia presidencial. Por un lado, Don Isaac, y su hijo Ulises defendiendo los negocios de Alexis. Por el otro Ollanta y su esposa Nadine respaldando una investigación contra el Benjamín de los Humala. “La ley es para todos por igual nadie está por encima de la ley”, dijo el mandatario.


 


Esta nueva batalla interna desgasta aun más la relación parental de la que debería ser la familia más representativa de nuestro país, que ya vivió una crisis similar cuando el hijo rebelde, Antauro, fue trasladado a la Base Naval del Callao.


 


Los Humala, un clan sin igual que ha sido comparado por el influyente New York Times con Locos Adams y hasta con los Ewing, una familia norteamericana multimillonaria y ambiciosa de la miniserie Dallas, ha saltado nuevamente a la palestra originando que sus líos internos sean ironizados en las redes sociales y hasta en caricaturas de diarios de circulación nacional.


 


Para el analista político, Ricardo Vásquez el protagonismo que muestra la Primera Dama en el gobierno de su esposo no ha caído muy en gracia en su familia política. “Evidentemente hay una ruptura ideológica entre el presidente y su esposa y la familia esos dos componente hacen que haya habido una ruptura”, comenta.


 


Pero no solo existen fricciones entre don Isaac y su nuera, también la madre del presidente llegó a calificar de traidor al mandatario por el internamiento de Antauro en la Base Naval del Callao, aunque después se disculpó.


 


Un papel muy importante también han jugado Ulises e Ima Sumac Humala en la desgatada relación interna de la familia del Jefe de Estado. Ambos, desde sus propias tribunas, han criticado las decisiones del gobierno de su hermano saliendo siempre en defensa de la ideología del patriarca del clan.


 


Pero cuando el conflicto familiar parecía enfriarse, el viaje de la primera Dama a Brasil en el avión presidencial la puso nuevamente en el ojo de la tormenta. “Yo creo que en su ímpetu de su poder ella a querido salir con su esposo para decir que ella manda junto al esposo, el rey y la reina”, opina Kunze.


 


El conflicto interno de los Humala parece de nunca acabar. Una pugna de ideologías y poder que enfrenta a dos marcados bandos de una emblemática familia y que coloca en el medio de todo este lío a la persona que rige el destino de nuestro país.