Ecuador: Rotura de oleoducto produjo derrame de petróleo

Las autoridades temen que el vertido llegue a fuentes de captación de agua o al río Coca

Foto: EFE
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La rotura de un oleoducto privado en una región montañosa de la Amazonía de Ecuador, que generó el pasado viernes un derrame aún no cuantificado de crudo, reanudó una larga telenovela de los pasivos ambientales provocados por la industria petrolera en esa selva considerada como un pulmón del mundo.

El peligro de que el vertido de petróleo derramado por la rotura del Oleoducto de Crudos Pesados llegue a fuentes de captación de agua o al caudaloso río Coca, es la tarea principal de las entidades públicas y privadas involucradas en el trabajo de reparación, remediación y limpieza del área afectada.

El consorcio OCP-Ecuador, que opera el oleoducto, aseguró que la rotura de su tubería se debió a la caída de rocas sobre la infraestructura, que derivó en el derrame, ampliamente difundido a través de redes sociales por habitantes de la zona que han expresado su frustración por la recurrencia de este tipo de sucesos.

El percance ocurrió en la zona del río Piedra Fina, en la zona de San Luis, afectada desde hace unos años por una erosión regresiva del suelo que obligó a construir variantes en el trayecto de los dos oleductos que pasan por el lugar y que ya, en abril del año pasado, generó un derrame que afectó a muchas comunidades de la zona.

Tras la rotura de la tubería de OCP, el Gobierno ecuatoriano acudió a su ayuda y desplegó material y equipo para apoyar las acciones de contingencia de la firma privada.

Por su lado, la empresa OCP aseguró que ha iniciado un proceso de limpieza y remediación ambiental de la zona afectada, con el objetivo de "evitar, reducir, mitigar y reparar cualquier impacto" del percance.

OCP ha instalado en la zona "piscinas de contención de crudo" y ha decidido detener la operación de su sistema de transporte "como medida preventiva".

Sin embargo, colonos, indígenas y activistas ecológicos de la Amazonía han advertido de la llegada de trazas de contaminación petrolera a las riberas del caudaloso río Coca.

El abogado Pablo Fajardo, que defendió a comunidades indígenas afectadas por la petrolera estadounidense Texaco (ahora Chevron), aseguró a Efe que habitantes de la comunidad de Panduyacu han constatado trazas de contaminación en el río Coca.

Esto, pese a que la empresa OCP había asegurado el viernes que el vertido ya había sido controlado y que el sitio de la rotura del OCP no se encontraba directamente expuesto a los ríos de la zona. 

EFE

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