COVID-19: La crisis del oxígeno

El miércoles último, 26 centros de salud a nivel nacional reportaban cero disponibilidad de este elemento vital

Foto: Cuarto Poder

Nuevamente los peruanos han vuelto a hacer largas colas en diferentes lugares del país por conseguir oxígeno para pacientes con COVID-19.

El aumento del consumo de este elemento se ha incrementado en un 200 % aproximadamente hacia la semana anterior, y por estos días ya bordea el 300 % según información oficial del Minsa. 

El miércoles último, 26 centros de salud a nivel nacional reportaban cero disponibilidad de oxígeno, lo que está generando un incremento en los fallecimientos.

Ante la demanda de este año, el 20 de enero, la empresa Linde, que concentra el 60 % del mercado y vende oxígeno medicinal a hospitales y clínicas pidió al estado que asegure las fuentes alternativas de oxígeno medicinal y se puedan atender las necesidades de pacientes.

El Gobierno se ha planteado la posibilidad de reducir la brecha gigantesca entre la oferta y la demanda de oxígeno. Para tal fin se conversa con la empresa privada, una de ellas como Southern.

El nuevo ministro de Salud, Óscar Ugarte, indicó días antes de asumir el cargo que el principal motivo del déficit de oxígeno medicinal era el recorte presupuestal en el sector.

El presidente Sagasti incluso pidió ayuda a las mineras para generar oxígeno, sin embargo la Sociedad Nacional de Energía, Petróleo y Minería respondió que las operaciones mineras no están en capacidad de producir este elemento.

Southern dona unas 6 toneladas de oxígeno medicinal al día. Se coordina para que puedan ampliar la producción entre 20 y 60 toneladas diarias adicionales.

Aún tampoco se sabe cuándo se instalarán 43 plantas de oxígeno de la UNI que están pendientes. Por ahora lo único que queda es esperar a ver si llega a tiempo este elemento para que el resto del país no siga ahogándose.