Las bandas musicales continúan siendo blanco de la extorsión
La industria del entretenimiento enfrenta una de sus crisis más agudas debido al avance de la extorsión
La industria del entretenimiento en el Perú enfrenta una de sus crisis más agudas debido al avance de la extorsión. Agrupaciones emblemáticas como Zaperoko han denunciado ser víctimas de mensajes amenazantes que buscan condicionar sus presentaciones al pago de cupos. El director de dicha orquesta, Jhonny Peña, relató que los delincuentes irrumpen con violencia no solo en conciertos multitudinarios, sino también en discotecas de distritos como San Juan de Lurigancho, La Victoria y Barranco. Los mensajes extorsivos advierten represalias directas contra los músicos si se presentan en zonas consideradas bajo el control de estas mafias.
Desarticulación de Los Letales de Lurigancho
Tras una investigación de dos años que incluyó vigilancias y seguimientos, la Policía Nacional del Perú (PNP) ejecutó un megaoperativo para desarticular a la banda Los Letales de Lurigancho. Durante la intervención, fue capturado Luis Wilfredo Díaz Angulo, conocido como "el chueco", señalado como uno de los cabecillas operativos. La red criminal extendía su manto de violencia exigiendo pagos ilícitos a los artistas bajo la premisa de "dejarlos trabajar", convirtiendo cada contrato musical en un blanco potencial para atentados con explosivos y ataques armados.
El perfil criminal de alias Calitoto
Uno de los puntos clave del operativo fue el allanamiento de la celda de Carlos Eduardo Luna Victoria Purizaga, alias "Calitoto", de 50 años de edad. Este sujeto, quien cuenta con antecedentes por homicidio y ha purgado casi 10 años de condena en penales como Ica, Lurigancho y Cochamarca, es sindicado por el Coronel Revoredo como el proveedor de remanentes para diversas organizaciones violentas. Desde el encierro, "Calitoto" habría coordinado con hijos y sobrinos de antiguas bandas como los Injertos de Huáscar y los Malditos de Bayóvar para ejecutar las extorsiones contra el gremio artístico.
Impacto psicológico y económico en el gremio
Para los artistas, subir al escenario ya no es solo un acto de expresión cultural, sino una lucha por la supervivencia. Jhonny Peña enfatizó la indignación del sector al tener que pagar para poder vivir y trabajar libremente, lamentando que la alegría que llevan al público se vea empañada por el miedo constante a un atentado. El operativo policial logró la detención de nueve miembros adicionales de esta organización en diversos distritos de Lima. Sin embargo, la sensación de inseguridad persiste, mientras las autoridades intentan reconstruir el engranaje completo de estas redes que han encontrado en la música un lucrativo botín mediante el terror.














