Asesinan a policía de 24 años tras emboscada en Pataz
El suboficial de tercera PNP José Antonio Castillo Rodríguez falleció tras recibir un disparo en la cabeza durante un patrullaje en Pataz, según un informe de Domingo al Día
El suboficial de tercera PNP José Antonio Castillo Rodríguez, de 24 años de edad, fue asesinado tras recibir un disparo en la cabeza durante una emboscada perpetrada por presuntos delincuentes vinculados a la minería ilegal en la provincia de Pataz, región La Libertad. El efectivo policial formaba parte de la promoción Protectores de la Democracia y cumplía labores de patrullaje en una zona afectada por el crimen organizado al momento de ser atacado en la vía pública.
El asesinato de José Antonio Castillo Rodríguez ocurrió durante la madrugada del 3 de noviembre en el marco de un operativo desplegado para resguardar la infraestructura minera local. El agente había manifestado previamente a su entorno familiar la intención de tramitar su traslado a la ciudad de Trujillo debido al nivel de riesgo del sector, tras haber alcanzado el ascenso al grado de suboficial de segunda PNP.
¿Cómo ocurrió la emboscada contra el policía José Antonio Castillo Rodríguez en Pataz?
El hecho criminal se produjo durante la madrugada del 3 de noviembre, en momentos que un contingente policial de la Dinoes y personal de las Fuerzas Armadas acudieron al sector para resguardar la bocamina Camilo. Según el parte policial, un grupo de delincuentes vinculados a redes de minería ilegal intentaba tomar por la fuerza la citada instalación minera mediante el uso de armas de fuego.
Los atacantes se posicionaron en la parte alta de un cerro colindante para efectuar disparos contra el personal policial y militar que se encontraba en la zona. Durante el enfrentamiento armado, proyectiles balísticos cayeron en dirección al contingente operativo, impactando uno de ellos directamente en la cabeza del efectivo de 24 años.
Tras el ataque registrado en la zona minera, las fuerzas del orden constataron el deceso inmediato del agente en la escena de los hechos. Posteriormente, las autoridades policiales iniciaron las diligencias operativas en el sector, logrando la detención de tres personas implicadas, quienes vienen siendo investigadas por la Policía Nacional del Perú para determinar su responsabilidad directa en el homicidio.

¿Qué revelaron los familiares sobre los momentos previos al ataque del agente?
La madre de la víctima, Jeny Rodríguez Rebaza, reveló que su hijo le comunicó que debía participar en un patrullaje de servicio a pesar de no querer asistir por la peligrosidad de la zona. La progenitora señaló que el efectivo ya contaba con el ascenso al grado de suboficial de segunda PNP y proyectaba formalizar su solicitud de reubicación a la ciudad de Trujillo para resguardar su integridad.
El hermano de la víctima, Giancarlo Castillo, expresó que la familia no asimila que el agente haya sido el único fallecido durante el despliegue del contingente en Pataz. Los familiares indicaron que el efectivo mantenía comunicación continua mediante videollamadas con sus parientes y compartía el cuidado de una mascota adoptada que lo acompañaba durante sus asignaciones en Chagual y Huamachuco.
Durante las honras fúnebres, integrantes de su promoción policial acudieron al sepelio para rendir honores correspondientes al suboficial y acompañar el traslado del féretro. Los deudos y compañeros de la institución exigieron al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú celeridad en las investigaciones para identificar a la totalidad de los ejecutores de la emboscada.
¿Cuál es la situación de las investigaciones por el crimen del suboficial PNP?
Las diligencias policiales permanecen a cargo de las unidades especializadas de la Región Policial La Libertad bajo la supervisión del general Eric Ángeles. Los tres ciudadanos detenidos tras la emboscada en la bocamina Camilo fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para el desarrollo de las pericias balísticas y las interrogaciones de ley.
Las autoridades del orden mantienen el despliegue de efectivos en la provincia de Pataz para intervenir las incursiones armadas asociadas a la extracción ilícita de minerales. Las dependencias policiales continuaron con el patrullaje resguardado en los accesos mineros para prevenir nuevos enfrentamientos con grupos armados en la jurisdicción.
El féretro con los restos del suboficial José Antonio Castillo Rodríguez fue trasladado para recibir los honores institucionales finales por parte de mandos y efectivos de la Policía Nacional del Perú. La familia del agente exigió la imposición de la máxima condena penal para los responsables materiales e intelectuales del ataque que le quitó la vida al efectivo de 24 años.















