Helena no pudo controlarse más y le dio un beso a Diego para luego confesarle que está enamorada de él.
Helena (Milene Vázquez) llegó a la casa de Diego (Nicolás Galindo) y le preguntó de qué había hablado con Mariana (Karina Jordán). El joven se negó rotundamente y la ignoró por completo. "Si tengo que darle explicaciones a alguien, es únicamente a mi madre", dijo.
La abogada le recalcó que fue ella quien metió a la cárcel a la asesina de su hermano y que ha estado al lado de Cristina Miller (Gabriela Billotti) los útlimos 10 años, los cuales él ha estado de viaje. Diego se molestó y se le acercó para responderle, sin imaginar que ella le robaría un apasionado beso. "¿No te das cuenta? No hago nada de esto por dinero. Estoy enamorada de ti desde la primera vez que te vi. Siempre te he amado", confesó, dejándolo en shock.
Mariana se sorprendió cuando su abogado llegó de improviso a la cárcel. "Tengo la resolución sobre su petición de reducción de condena", dijo y la hermana de Rossy creyó que había sido rechazada; sin embargo, estalló de emoción al saber que le habían hecho caso.
Según le explicó el experto el leyes, su buena conductora, su trabajo en la cárcel y sus estudios como abogada sirvieron para que le otorguen su libertad. "Eres libre, Mariana, puedes tomar tus cosas ahora mismo e irte. Lo logramos. La pesadilla se acabó", expresó y Mariana rompió en llanto de felicidad.
Luego de interrumpir su pedida de mano, Melissa (Merly Morello) despreció de la peor manera a Mariana. Luego de 10 años en prisión, ella volvió a la vida de sus hijas, sin imaginar que sería cruelmente rechazada. Su primogénita mayor rompió en llanto y le pidió que pare de decirle las cosas que hacían juntas cuando era pequeña.
"Ya. Para, por favor. No me has esto tú a mí, no me hagas este daño", exclamó devastada y su hermana Stephanie (Valeria Pflucker) agregó: "Señora, lárguese... Aléjese, yo no soy su hija. Mi mamá (Rossy) está acá conmigo", dijo. Mariana intentó convencerla de volver a sus brazos, pero la adolescente salió corriendo desesperada.
Mariana entró furiosa a la casa de Rossy (Fiorella Díaz) buscando a sus hijas, luego de pasar 10 años en prisión. Ella le reclamó a su hermana por arrebatarle a sus primogénitas y le aseguró que se las llevará lejos. Lo que no imaginó fueron las duras palabras que recibiría.
"Tú crees que puedes venir a mi casa y llevártelas (Claro que sí, porque soy su madre) Mariana, Melissa ya es una mujer y Stephanie ya ni te recuerda. Ellas tienen una vida en la que tú no estás, no existes... ¿De verdad tú crees que ella se irían contigo?", exclamó y dejó en shock a Mariana.