
A sus 16 años, Zoe seguirá pareciendo una niña de 12 por lo que será la burla de sus compañeras de escuela; cansada de esto le pedirá a su madre ayuda quien la llevará a un doctor y enterándose de una verdad que la destruirá y romperá con sus sueños futuros, el doctor le informará que padece del " Síndrome de Thorner" por lo que nunca se desarrollará como mujer ni podrá tener hijos noticia que hará caer a Zoe en una profunda depresión y desesperación.