4. Esta injusta situación podría generar la paralización del campeonato, pues resulta evidente que diferentes casas televisivas se disputarán los derechos de televisión, mientras tanto nosotros quedaremos en la incertidumbre, sin saber a quien le cederemos nuestras instalaciones para la transmisión de nuestros partidos. Por un lado, tendremos a GOLPERU exigiendo el cumplimiento del contrato (con las acciones legales que le brinda la Ley) y, por otro lado, estará la FPF exigiendo exactamente lo mismo, para que se cumpla el contrato que ellos suscribieron con un tercero.