En paralelo, las autoridades reforzaron la vigilancia en los controles fronterizos con Brasil y en la carretera interoceánica, que une a Perú y Brasil, a fin de detectar presuntos ingresos irregulares.
En las últimas horas, más de tres mil brasileños cruzaron el puesto de fronterizo de Iñapari, en el sureste amazónico, para continuar su viaje a Lima.
Lima acogerá este sábado la primera final única en la historia desde la creación de la Libertadores, en 1960.
La capital peruana se convirtió en sede, luego que la Conmebol le quitó la organización a Santiago debido a las protestas en Chile, que dejaron 22 muertos en un mes.
Alrededor de 4.000 policías velarán por la seguridad en el Monumental de Lima, el mayor estadio del país con capacidad para 80.000 aficionados. AFP