No le fueron tan bien las cosas al Arsenal, que, aunque empató en el partido inaugural de Arteta, mostró una cara más amable. El técnico español, como Ancelotti, también apostó por cambiar el rumbo de su equipo con alguna cara nueva. Özil, Lacazette y Sokratis aparecieron por el once y el Arsenal firmó una buena segunda parte con la que rozó la victoria.
A lomos del gabonés Pierre-Emerick Aubameyang, el Arsenal estuvo a punto de remontar el tanto inicial de Gosling, que abrió el marcador en la primera parte después de aprovechar un pase de la muerte de Stacey. El Burnley, con poco, volvió a perforar la portería del conjunto londinense, que no encadena dos partidos sin recibir un gol desde febrero de 2016.
Entonces, Aubameyang lideró la reacción del Arsenal en el segundo acto y consiguió el tanto del empate con un remate desde dentro del área. Después, estuvo a punto de marcar el segundo, pero no dio ese placer al equipo de Arteta, ahora undécimo en la clasificación.
Peor le fue la jornada al Chelsea, que ya ve peligrar su cuarto puesto. El Tottenham de José Mourinho está a sólo tres puntos después de su sorprendente derrota frente al Southampton, que pelea por no perder la categoría. Un gran zurdazo del irlandés Michael Obafemi y un golazo tras una jugada coral de Nathan Redmond, sellaron el destino del Chelsea, que ha perdido tres de los últimos cuatro partidos de Liga.