Giovanni (Óscar López Arias) enfrentó a los secuestradores para salvar al nieto de Mercedes (Jimena Lindo). El "italiano" acudió al lugar del intercambio con su socio y otros malhechores que llegaron con pistolas. Los delincuentes no tuvieron más opción que soltar al pequeño al verse acorralados.
Sin embargo, la situación se salió de control cuando uno de ellos disparó contra un delincuente. Si bien, todos se fueron y Giovanni llevó a Bruno con Meche, luego llegó la policía para arrestarlo. La madre de Estrellita quedó en shock cuando vio a su amigo esposado y subiendo a la patrulla, pues él se echó la culpa de todo para no traicionar a su socio.
Mercedes y Giovanni llegaron donde supuestamente estaba secuestrado Bruno. Sin embargo, encontraron un cartón que tenía indicaciones para llamar a un número. De inmediato ambos se comunicaron con los secuestradores.
"No tenemos intención de quedarnos más tiempo con el niño. Esto ya se salió de control. Queremos la plata ya. 80 mil soles en efectivo", dijo el delincuente, quien luego subió la cifra a 120 mil soles, pero con un plazo mayor para conseguir el dinero. La madre de Reynaldo (Jesús Neyra) enfureció y propuso llamar a la policía para rescatar a su nieto.
Giovanni llegó a la casa de Mercedes para desenmascarar a Aldo (Ivan Chavez). El amigo de Meche le contó que se quedó en Tarapoto para averiguar si era verdad la muerte de Estrella. Él reveló que el sacerdote y la señora que dieron la noticia fueron contratados para mentir.
De inmediato, Meche le pidió explicaciones a Aldo, quien aseguró que no sabía nada y le exigió a Giovanni que pare con sus mentiras. Sin embargo, el amigo de Meche le echó la culpa de todo. "Aldo, dime que nada de esto es verdad", expresó Mercedes, pero luego se dio cuenta que su ex la engañó, por lo que se abalanzó encima para golpearlo.
"Qué pretendías con todo esto. Eres un miserable, Aldo, has regresado a nuestras vidas para arruinarlo todo (Amorcito cálmate, por favor) no me digas amor, basura, rata, porquería, lárgate de mi casa ahora mismo", gritó furiosa mientras sus hijos la tranquilizaban y los separaban.