Eduardo le aseguró a Isabel que quiere estar con ella el resto de su vida y le hizo una promesa.
Isabel (Valeria Rios) se encontró con Eduardo (Stefano Salvini) en un parque y se dieron un apasionado beso, como símbolo de su reconciliación. El empresario le confesó que los días sin ella fueron horribles y le pidió perdón por haber terminado su relación abruptamente.
La joven le aseguró que ha dejado todo lo malo en el pasado y que ahora quiere empezar una nueva historia de amor, pero a escondidas, pues a su madre aún no le puede contar. Asimismo, le pidió que le prometa que no la volverá a dejar. "Te lo prometo", dijo y la besó.
Isabel rompió en llanto con Belén (Magdyel Ugaz) tras el fin de su relación con Eduardo. La joven llegó a su casa totalmente devastada y se cruzó con su madre, quien no dudó en consolarla y pedirle que le cuente todo. "Tenías razón, mamá, Eduardo me hizo creer que me quería y no es así. Me dijo que me aleje de su vida", exclamó entre lágrimas.
"Me siento tan tonta. Yo me enamoré", agregó envuelta en llanto, sin saber que fue su madre quien le pidió al joven que se aleje de su hija. "Todos los hombres son iguales. No puedes confiar en ellos, ni en nadie, solo en mí. Lo vamos a superar juntas", acotó Belén para tranquilizar a su primogénita.
Eduardo quedó en shock cuando Belén le reveló que su abuela Bertha le arruinó la vida al ponerla a trabajar con hombres desde muy pequeña. Si bien, el joven al inicio intentó defender a su familiar, la enfermera decidió contarle su triste historia, culpando a Bertha de toda su desgracia. "Yo no tuve una vida sencilla. Mi papá era alcohólico y era muy violento y asesinó a mi mamá.", comenzó diciendo.
"Decidí huir de mi propia casa y me quedé sola, completamente sola en la calle. Así fue como conocí a tu abuela. Ella apareció en mi vida y me dijo que yo no iba a volver a tener hambre ni frío. Me llevó a su casa, me dio de comer, me dio cobijo, pero yo no debí aceptar", agregó en medio del llanto.
Asimismo, Belén le confesó cómo fue la primera vez que estuvo en una habitación con un sujeto. "Yo no entendía qué pasaba. Solo sentía que todo mi cuerpo me dolía y cuando me miré, tenía sangre. Mi cabeza no entendía nada, Pero mi cuerpo sí sabía. Sí sabía de todo el dolor", expresó rompiendo en llanto y Eduardo intentó calmarla, pidiéndole perdón por las acciones de su abuela.